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viernes, 13 de diciembre de 2013

Premio Franco-Alemán a la Diócesis de Tumaco - Comunicado sobre Derechos Humanos


PREMIO FRANCO-ALEMÁN DE DERECHOS HUMANOS

La Diócesis de Tumaco recibió el 12 de diciembre el premio de Derechos Humanos Antonio Nariño por acompañar y atender, durante más de 20 años, a las víctimas del conflicto en un territorio que sufre la pobreza extrema y por su trabajo de memoria histórica en la región.
Este premio otorgado anualmente por las embajadas de Francia y Alemania, reconoció además el trabajo de las madres de Soacha y del Canal Capital.
La costa Pacífica nariñense vive hace décadas sumida en la miseria. Ha sido desatendida por el Gobierno nacional y sufre los índices de necesidades básicas insatisfechas más altos del país: mientras el índice nacional es del 27,8%, el de Tumaco es de 48,7%,Barbacoas 73,8%,La Tola 91 %.El desempleo en Tumaco es del 72%.
A esta pobreza severa se añade el recrudecimiento de la violencia en esta región:
En Tumaco, la tasa de asesinatos en el 2012 cuadriplicó la tasa nacional (266 asesinatos en el año 2012). El Pueblo awá, ha sido declarado en peligro de extinción. El lunes 9 de diciembre dieron a conocer un comunicado titulado “El exterminio es inminente”.
Las embajadas reconocieron con este premio el trabajo de más de 20 años de la Diócesis en el campo de los Derechos Humanos:

•    La Pastoral Social  trabajó desde 1993 por el fortalecimiento organizativo de las comunidades negras. Con base en la Ley 70, fue pionera en la gestión de titulación de tierras de consejos comunitarios afro.

•    El asesinato de la directora de la Pastoral Social de Tumaco, la hermana Yolanda Cerón el 19 de septiembre de 2001 fue un durísimo golpe, crimen que continúa en la impunidad. Sigue haciendo memoria de ella y de todas las víctimas de este conflicto.

•    Se realiza desde el 2006 un acompañamiento sicosocial y jurídico a víctimas, con un equipo de abogados, sicólogas y trabajadoras sociales.

•    Desde el 2009 se publican informes regionales sobre la situación de Derechos Humanos, titulados “Que nadie diga que no pasa nada”.

•    Desde el 2009 se realiza un proyecto de teatro por la paz, que visibiliza la situación de las víctimas a través del arte.

•    La casa de la memoria es un lugar que condensa todo el trabajo de la Diócesis en los últimos 20 años. Fue inaugurada el 19 de septiembre del 2013, aniversario del asesinato de Yolanda Cerón; pretende visibilizar la situación de las víctimas, acompañándolas en su lucha por verdad, justicia, reparación y no repetición. La Corte Constitucional, presente el 5 de noviembre en la Casa de la Memoria, hizo un reconocimiento a dicha iniciativa.

-    Lamentablemente en los últimos cuatro años la Diócesis ha sido objeto de amenazas por parte de grupos armados ilegales, situación que ha sido denunciada ante la Fiscalía, pero que hasta ahora no ha presentado resultados.

Solicitamos al Gobierno nacional que cumpla con su deber constitucional de respetar y proteger los Derechos Humanos en esta región, especialmente los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, generando empleo a través de un aumento del gasto social y una disminución del gasto militar. También le solicitamos una protección efectiva a todos los defensores de Derechos Humanos en la región que siguen siendo victimizados sin una efectiva protección del Estado.
Agradecemos a las embajadas de Alemania y Francia su respaldo a todo un camino diocesano de 20 años y su acompañamiento en esta defensa de los Derechos Humanos.

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DIÓCESIS DE TUMACO

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL

La Diócesis de Tumaco, institución de la Iglesia Católica comprometida con la defensa de la vida, expresa su profunda preocupación ante los distintos hechos violentos que continúan afectando a la población de esta región como asesinatos, reclutamiento, la ubicación de artefactos explosivos en vías públicas de tránsito permanente y afectaciones a bienes públicos.

A continuación mencionamos algunos de estos hechos:

8 octubre: en La Guayacana, zona rural del Municipio de Tumaco, vía panamericana Tumaco – Pasto, un artefacto explotó y afectó el oleoducto trasandino lo cual produjo graves daños ecológicos.

Del 20 al 22 de octubre: entre las comunidades La Chorrera, Pueblo Nuevo y Pambil zona rural de Tumaco – vía panamericana Tumaco Pasto, se ubicaron dos elementos explosivos frente al oleoducto trasandino. También en la comunidad Pulgande en la vía Tumaco-Pasto explotó otro artefacto.

23 octubre: entre las 7:00 p.m. y 8:00 p.m. explotó un artefacto en un sector cercano a la Guayacana, zona rural de Tumaco - vía panamericana Tumaco Pasto, al paso de un carro de transporte público; donde afortunadamente no se presentaron heridos, ni daños materiales.

3 noviembre: frente al colegio de la Vereda Candelilla, zona rural del Municipio de Tumaco, un grupo armado enterró un artefacto explosivo – galón bomba, el cual no explotó ese día y sigue enterrado, lo cual representa un riesgo para la población. También pintaron varias viviendas con distintivos de su grupo.

6 noviembre: frente a la Institución Educativa Fátima de Tumaco, a las 6:30 p.m. cuando pasaba un carro patrulla de la Policía le lanzaron un elemento explosivo, el cual dejó 6 civiles y dos policías heridos.

5 noviembre: un cilindro bomba cayó en un aserrío ubicado al lado de la Estación de Policía de Llorente, zona rural del Municipio de Tumaco, en la vía panamericana Tumaco - Pasto; en estos hechos perdió la vida el señor Luis Gerardo Velásquez Estupiñán, de 42 años, quien era el administrador de esta venta de madera.

6 de Noviembre: la Estación de Policía ubicada en medio del poblado de Altaquer, zona rural del Municipio de Barbacoas en la vía panamericana Tumaco - Pasto, fue atacada a las 11:30 p.m. por un grupo armado con elementos explosivos ocasionando daños materiales a viviendas civiles cercanas a la Estación y miedo e inseguridad en la población.

14 de noviembre: 2 artefactos explotaron y 3 más (galones -  bombas) - fueron detonados de manera controlada en el sector Juan Domingo - Vuelta Larga, zona rural del Municipio de Tumaco, en la vía panamericana Tumaco - Pasto.

20 Noviembre: en la Vereda Chilví, zona rural de Tumaco, en la vía panamericana Tumaco - Pasto, fue desactivado un cilindro bomba.

23 de noviembre: en el trayecto Ricaurte – Altaquer, en la vía panamericana Tumaco – Pasto, por lo menos 7 viviendas fueron pintadas con logotipos de un ave y logotipo de las AUC, así como con letreros que dicen “AUC” y “AUC presente”.

24 de noviembre: a las 9:00 p.m. en un sector cercano a la Guayacana, zona rural del Municipio de Tumaco, en la vía panamericana Tuamco – Pasto, explotó un artefacto al paso de un vehículo de servicio público y de una motocicleta en la que viajaban tres indígenas Awá. En estos hechos perdieron la vida el conductor del vehículo, así como uno de los indígenas Awá que fue trasladado al Hospital Departamental de Pasto y quien falleció el día 2 de diciembre debido a la gravedad de las heridas, otro de los jóvenes Awá perdió una de sus piernas y el tercero se recupera de sus heridas.

26 Noviembre: 7 artefactos fueron lanzados hacia la base de la armada que custodia las instalaciones de Ecopetrol del Municipio de Tumaco, cuatro de ellos explotaron en la cancha de fútbol del barrio Nuevo Milenio en Tumaco, afectando con esquirlas los techos de algunas viviendas de los habitantes. No se presentaron personas heridas.

27 Noviembre: un artefacto explotó a la altura de La Guayacana, zona rural de Tumaco, en la vía panamericana Tumaco -  Pasto y se afectó el carro de un parlamentario que pasaba por el lugar en el momento de los hechos.

29 Noviembre: Alrededor de las 8:00 a.m. explotó un artefacto en el Barrio Los Ángeles, a pocos metros del Colegio Iberia en la zona urbana periférica de Tumaco.

30 de noviembre: en las Veredas Teraimbe y Mongón,  aledañas a la zona urbana de Barbacoas, ocurrieron hechos violentos que dejaron 15 heridos, unos con arma cortopunzante y otros con arma de fuego.

2 de diciembre: En la Vereda Chilví, un poco más arriba de la Estación de Policía, zona rural del Municipio de Tumaco, sobre la vía panamericana Tumaco  - Pasto, fue desactivada una carga explosiva.

3 de diciembre: a las 11:50 p.m. explotó un artefacto en la zona urbana de Barbacoas que afectó a 8 personas; una niña fue remitida al Hospital Infantil Los Ángeles de Pasto y un adulto remitido al Hospital Departamental. 

4 de diciembre: Miembros de la Fuerza Pública desactivaron controladamente dos artefactos ubicados muy cerca al poblado de Altaquer, zona rural del Municipio de Barbacoas, en la vía panamericana Tumaco - Pasto.

5 de diciembre: En la avenida la Playa, cerca al supermercado MERCA Z en Tumaco, lanzaron un elemento explosivo al paso de un carro de la fuerza pública y quedaron 11 personas heridas.

6 de diciembre: 153 personas, representantes de núcleos familiares de los ríos Mexicano y Gualajo se movilizaron a la ciudad de Tumaco para protestar ante los combates y violaciones que los grupos armados legales e ilegales cometen contra la población. Han manifestado que si no hay soluciones 3.000 familias se desplazarán a Tumaco. Denuncian confinamiento por parte de la Fuerza Pública y de la guerrilla de las FARC, lo cual está afectando su seguridad alimentaria

7 de diciembre: se produjo un ataque a la Estación de Policía ubicada en medio del poblado de La Guayacana, zona rural del Municipio de Tumaco en la vía panamericana Tumaco - Pasto.
En este año, desde la Vereda La María a dos horas de Tumaco hasta la Vereda Agua Clara, a 10 minutos de Tumaco en la vía Tumaco - Pasto, pintaron 9 viviendas, 4 centros educativos, un puesto de salud y 8 espacios públicos con letreros alusivos a la guerrilla de las FARC.

11 de diciembre: en el sector del Palmar, en la vía panamericana Tumaco – Pasto, muy cerca de Ricaurte, desde horas de la madrugada hubo enfrentamiento entre miembros del ejército nacional y miembros de un grupo al margen de la ley. La vía se abrió a partir de las 10:00 a.m.

10 de diciembre: en horas de la noche un artefacto fue lanzado a un almacén de ropa en el centro de Tumaco;  y esa misma noche, miembros de la fuerza pública dispararon a dos jóvenes que no se detuvieron en un retén instalado por ellos en el sector del Pindo. Uno de los jóvenes murió al instante y el otro murió en el Hospital San Andrés de Tumaco.

A la altura del Km 50, subiendo de Tumaco a Pasto, a mano derecha, sector La Manigua, está ubicado un objeto vestido con ropa de uso militar semi escondido entre los árboles, que parece tratarse de un objeto explosivo.

Las balaceras también son muy frecuentes en las noches, en barrios periféricos de la ciudad de Tumaco causando zozobra e inseguridad entre la población.

Desde enero a septiembre 2013 se han producido 178 muertes violentas sólo en el Municipio de Tumaco, lo que triplica la tasa nacional de asesinatos.

La organización Unidad Indígena del Pueblo Awá también ha denunciado, en un comunicado del 9 de diciembre de 2013, distintos hechos violentos ocurridos este año a sus hermanos y mencionan más de 17 asesinatos a indígenas Awá, entre ellos uno de sus gobernadores.

Ante estos acontecimientos, exigimos:

1.- A la Procuraduría, Defensoría del Pueblo y Personerías Municipales de Tumaco, Barbacoas y Ricaurte que, como Ministerio Público y desde sus competencias, realicen lo pertinente ante las entidades territoriales para que se tomen las medidas pertinentes para la protección y garantía de derechos de la población civil; así como la prevención de nuevos hechos que pongan en riesgo a la población civil.

2.- Al Gobierno y a la Fuerza Pública para que cumplan su deber de garantizar el derecho a la vida, libertad, integridad, seguridad y a la libre movilidad de la población de esta región.

3.- A los grupos al margen de la ley, respetar los Derechos Humanos de la población, las normas del Derecho Internacional Humanitario y que cese el confinamiento, la restricción a la movilidad, el señalamiento y cualquier otro acto que atente contra la vida e integridad (física y psicológica) de  las comunidades étnicas y campesinas.

4.- Llamamos la atención al Ministerio de Defensa, a la Fuerza Pública, policía y ejército, para que valoren los daños y riesgos que ocasionan las estaciones de policía y militares ubicadas en medio de la población civil; es así como en el trayecto de la vía que conduce de Tumaco a Altaquer, existen seis estaciones de policía y una base militar en medio de las comunidades. Solicitamos que éstas sean reubicadas en lugares donde no pongan en peligro la vida y seguridad de la población civil. Así mismo instamos a que cese el confinamiento a las comunidades de los ríos de la costa pacífica nariñense, especialmente de los ríos Mejicano y Gualajo.

5.- Solicitamos a la Comunidad Internacional el acompañamiento y observación permanente sobre los hechos de violencia que están ocurriendo en esta región y la incidencia pertinente ante las instituciones gubernamentales.


12 de diciembre 2013
Diócesis de Tumaco

jueves, 24 de octubre de 2013

Mons. Epalza, de Buenaventura: "Quieren que sea un perro mudo"


Q'hubo Cali - 20 de octubre de 2013 (p. 2-3 y contracarátula)


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Por Yesid Toro, reportero de Q'hubo

“Yo no tengo nada más que decir, ya todo se ha dicho”.

Después de dos días buscándolo para entrevistarlo, después de siete meses de silencio en los medios, el obispo de Buenaventura, monseñor Héctor Epalza Quintero, aceptó hablar.

Su silencio, desde marzo pasado, no es de cobardía. Es rabia, impotencia, dolor. La última vez que levantó públicamente su voz fue para decir que Buenaventura es una vergüenza mundial, que hay barrios donde pican a la gente dentro de las viviendas, que hay grupos armados que se quieren meter a los colegios para reclutar a los niños, que lo del Puerto debe ser considerado un caso especial de lesa humanidad. Entonces, fue nuevamente señalado por algunos como un alarmista.

Pero la gente sabe que cuando 'Moncho', como le llaman cariñosamente los feligreses, alza su voz es porque en ella lleva miles de confesiones y súplicas de quienes no pueden decir nada por temor a que los maten. Otros quizás ya están muertos.

Recientemente a los únicos a los que ha dedicado su tiempo han sido las desconsoladas madres y a los padres, a las esposas y a los hijos, a las viudas que llegan a su despacho trastornadas por las atrocidades vividas: un hijo al que hallaron desmembrado, una hija violada, una esposa enferma de cáncer y de tristeza tras el asesinato de su esposo, una mujer que oyó cómo un hombre suplicaba que no lo mataran en una de esas 'casas de pique' a pocas casas de la suya, un familiar desaparecido.

"EL MEJOR SERVICIO QUE LE PUEDO PRESTAR A LA GENTE ES HABLAR POR ELLOS". Dijo monseñor cuando se le preguntó por sus pronunciamientos contra el gobierno local.

"LA VIOLENCIA HA ENFERMADO A LA GENTE, LE HA HECHO PERDER SUS VALORES".
En este caso monseñor se refirió a los que padecen la violencia, pero también a los que han aprendido a tener connivencia con la corrupción.

Acompañando a un grupo de mujeres víctimas de la desaparición forzada durante un plantón por la paz
Monseñor sale de su oficina en la Diócesis de Buenaventura escoltado por dos hombres. Eso recuerda que aquel santandereano de cabellera blanca y de ojos pequeños es amado por miles y odiado por unos pocos que lo quieren callar, asesinarlo.

En 2006 tuvo que salir de la ciudad. La Nunciatura en Colombia le recomendó abandonar Buenaventura por las amenazas de muerte que recibió tras denunciar la filtración del crimen organizado en la Policía del Puerto.

También ha sido amenazado por la guerrilla, por los paramilitares, por las bandas criminales, y amedrentado muchas veces por sectores oficiales, de las fuerzas armadas y hasta por políticos locales.

Precisamente son los alcaldes los que menos se la han llevado bien con Monseñor. No tuvo buena relación con Saulo Quiñónez, ni con José Félix Ocoró.

Y ahora, en los pasillos del CAM, los amigos del alcalde Bartolo Valencia dicen que monseñor es un "alarmista y un bochinchero". De hecho, el alcalde, la principal autoridad civil de la cuidad, y monseñor Epalza, el máximo representante de la Iglesia Católica, no se hablan mucho.

Monseñor se ha levantado como el vocero de miles de bonaverenses que no sólo sufren por la violencia. La pobreza extrema, el desempleo, la falta de infraestructura y la corrupción son otros males que el jerarca católico quiere ayudar a curar.

- Usted dice que ya no tiene más qué decir. Pero cuando está frente a tantos feligreses que se abrazan en la misa, ¿no cree que vale la pana segur siendo la voz que clame por ellos?

"Claro. La lucha por la verdad sigue. La situación de Buenaventura amerita tener estos soldados de la fe y de la verdad, gente sirviendo y buscando esos caminos de solución. Más que denunciar hay que tocar las puertas de los que tienen en sus manos el poder: el alcalde, el gobernador, el Gobierno Nacional”.

La seguridad de Monseñor ha sido redoblada desde que denunció hace unas semanas que en un colegio de la Comuna 12 varios hombres armados intentaron reclutar a unos estudiantes. Dura situación para un nortesantandereano que nunca imaginó llegar a ser obispo de Buenaventura.

Héctor Epalza vivió de niño en una finca ganadera de su abuelo, en el municipio de Convención, donde su padre era el administrador.

"Era un pueblito sano", recuerda. "Pero la guerrilla acabó con todo. Mi familia era raizal, aunque el apellido Epalza procede del Valle de Orozco en el País Vasco, y creo que por eso hay pocos Epalza”.

Esos años, entre vacas, ovejas y caballos lo conectaron con la naturaleza. Y con algo que todo servidor cristiano debe tener: el pastoreo de sus ovejas. “Hay que estar untados de ovejas, a eso nos mandó el Señor”.

Cuando tenía 15 años, parte de ocurre de su familia migró a Cali. Y el niño que pasaba sus días entre corrales y tardes calurosas del oriente comenzó a ver cómo el destino le mostraba adónde iba a llegar. Ingresó al Seminario Menor de la Arquidiócesis de Cali.

Monseñor lleva 9 años en Buenaventura. Tiene 73 años de edad y 43 años de trabajo pastoral desde que fue ordenado sacerdote el 14 de julio de 1965, para convertirse en el primer sacerdote de la Arquidiócesis de Cali.

La comunidad quiere a mons. Epalza; reconoce su capacidad de escuchar.
Actualmente está al frente de 17 parroquias del área urbana y tres del área rural de Buenaventura. Es el pastor de 400 mil ovejas.

- ¿Qué lo llevó a convertirse en sacerdote?

"Siempre estuve en contacto con la pobreza. En las primeras parroquias de Cali: la de San Alberto Magno y la Santísima Trinidad; en Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Robles, Valle. Siempre ha habido injusticias y eso hace que uno se comprometa más”.

A Buenaventura fue por primera vez cuando tenía 17. Guarda con cariño una anécdota con el entonces obispo de esa ciudad, monseñor Gerardo Valencia, en el año 1968. "Aquí mismo donde estamos - la casa cural de la Catedral de San Buenaventura - monseñor Valencia me sirvió el desayuno. ¡Qué iba a imaginar él que le estaba sirviendo al que un día sería su predecesor!".

- Y de esa Buenaventura a la de ahora, ¿qué ha cambiado?

“No mucho. Para mí es motivo de alegría ir a los barrios y que la gente me agradezca por decir la verdad de lo que pasa. Pero lo doloroso es cuando uno ve gente sumida en el miedo. Doloroso porque uno oye por las emisoras la lectura de un comunicado de la ciudadanía en un barrio clamando para que para que cese el reclutamiento. Eso está llenando de miedo a la gente, sobre todo a los padres y a las madres”.

Semana de dolor
Recientemente se realizó la Semana por la Paz en Buenaventura; la celebración la empañaron varios asesinatos, entre ellos el de un hombre cuyo cuerpo fue desmembrado en un barrio donde mons. Epalza celebró una jornada con la comunidad.  Este caso fue denunciado por él.

- Uno recorre los barrios y oye hablar sobra niños que recogen partas de los cuerpos en bajamar, muertos destrozados a machete, golpizas a repartidores de leche por no pagar 'vacuna', sólo por enumerar algunas atrocidades. ¿Qué otras barbaries están ocurriendo?

"Ojalá fueran casos aislados como dicen aquí las autoridades. Pero es una realidad y ocurre en los barrios. A mi despacho llegan sobre todo mujeres enfermas y angustiadas. La gente en Buenaventura está enferma psicológicamente por culpa de la violencia. Esta cadena de barbarie no es un invento, peor es la indiferencia. Ojalá las autoridades se dedicaran a acabar con esta inhumanidad”.

ALGO QUE PASA TODOS LOS DÍAS EN BUENAVENTURA ES EL DESPLAZAMIENTO FORZADO. OCURRE MUCHO EN LA COMUNA DOCE.

- Uno ve mucho dinero en las calles; carros lujosos y gente que toma licor casi todos los días. ¿Por qué esta opulencia en medio de tanta miseria?

“Buenaventura es una ciudad de contrastes. Aquí más de la mitad de la gente es espectadora de la riqueza. Lo que usted vio, esa opulencia, es un lunar en medio de tanta pobreza".

Mons. Epalza sonríe entre 2 mujeres, mientras sus escoltas lo cuidan en la catedral.
- Cuando usted alza la voz todos se molestan. ¿Qué les mandan a decir?

"Hay una molestia muy grande porque aquí hay mucha gente que quiere que yo sea como un perro mudo. Pero seré quien siga ladrando, gritando. No me van a callar. Esos que se molestan viven en una Buenaventura imaginaria, ¡pero que vayan a los barrios donde está la barbarie! ¡Donde está la pobreza! Esa Buenaventura no parece que viviera en el Siglo XXI".

155 homicidios van en Buenaventura en 2013: Medicina Legal.

- ¿Usted no le jala las orejas a sus feligreses por escoger malos gobernantes?

“Un rector de la Universidad Nacional dijo que hay dos cánceres que se comen el Pacífico colombiano: la corrupción y la falta de infraestructura. La gente vende los votos pero olvidan que se cargan un problema para cuatro años. La corrupción se debe acabar, es lo que no deja progresar a un pueblo. En Buenaventura, en los 9 años que llevo nunca se ha hecho una gran obra. Miren nada más la doble calzada Mediacanoa-Buenaventura".

- ¿Habla con el alcalde Bartolo Valencia?

"Muy pocas veces. No hemos conversado mucho”.

Al comienzo de este diálogo usted dijo que no tenía nada más que decir. ¿Está cansado de hablar y que al Gobierno no actúe?

“Uno se fatiga, pero Dios me da la fuera. Los otros obispos me han apoyado, la ONU, y la gente. Así que la gente es lo más importante y hay que luchar por ellos".

Monseñor, mientras responde limpia el sudor de su frente y mira el reloj. Acaba de realizar una misa de dos horas donde pidieron por la beatificación de Luis Amigó, creador de los Terciarios Capuchinos. A su lado, los dos escoltas observan cada movimiento y ojean a cada persona que quiere acercarse en prelado.

Además de las largas filas para recibir la comunión, al final de la ceremonia, los feligreses hacen otra para tomarse una foto con monseñor, para saludarlo o para contarle algún dolor.

No es sólo ese héroe de carne y hueso al que hallan a toda hora, sino que es su pastor, el que habla por ellos y es capaz de contar esas terribles violencias que los fusiles y las pistolas callan.

- ¿Tiene miedo de que lo maten?

"El único dueño de la vida es Dios. Desgraciadamente en esta situación hay gente que cree que puede acabar con la vida de uno. Hay sicarios, actores armados. Yo estoy en peligro, pero en Buenaventura todos estamos en peligro de muerte. Quienes crean que esa es la solución los invito a cambiar; recuerden que Dios los llamará a cuentas. Y como dice la Biblia: el que a hierro mata, a hierro muere”.



jueves, 3 de octubre de 2013

¡Se mueve la Escuela Móvil de la Pastoral Afrocaleña!


La Escuela Móvil de transmisión de saberes ancestrales desde el núcleo familiar afro consiste en una serie de talleres y actividades lúdicas, diseñadas pedagógicamente, para transmitir el conocimiento ancestral de generación en generación, entre grupos familiares y comunidades tradicionales afro.

La escuela tiene como objetivo, crear espacios de formación, investigación y transmisión de saberes ancestrales a través de jornadas de convivencia entre niños, jóvenes y adultos mayores para que acepten, valoren y profundicen en el conocimiento de sí mismos, de sus raíces culturales y familiares, y quese puedan proyectar hacia nuevas estrategias de salvaguardar su identidad como pueblo.

En términos formativos, la Escuela gira alrededor de tres ejes fundamentales: El territorio, la oralidad y la identidad.

Se resalta, de manera especial, el papel de los adultos mayores, ellos y ellas son base y fuente de los saberes ancestrales.

La jornada correspondiente a las comunidades rurales de Robles, Quinamayó y Villa Paz (Valle del Cauca, Colombia) se llevó a cabo por las orillas del río Cauca, que atraviesa por las tres comunidades.

A la jornada la marcaron momentos lúdicos, oración, minga de saberes ancestrales, reflexiones y profundización de conceptos… y, por supuesto, la comunión entorno al componente gastronómico.



  1. En un primer momento se generan espacios de integración donde niños, niñas, jóvenes y adultos trabajan por separado para entrar en dinámicas propias, según las posibilidades de cada grupo.
     
  2. Después, cada comunidad conversa sobre la conformación de su territorio. Sigue la construcción del mismo; se da a conocer la historia y la realidad que la caracteriza.
     
  3. La escuela, de forma eventual, nos conduce a las siguientes afirmaciones:

    1. El que tiene control territorial tiene poder.
       
    2. El territorio no es sólo un espacio geográfico, también es una construcción histórica y una práctica cultural.
       
    3. Las tierras y los territorios permiten que los pueblos se puedan organizar en todas sus dimensiones.
       
    4. Sin el territorio no podemos hablar de la soberanía de un pueblo.
       
     
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La Escuela Móvil en el sur del Valle del Cauca




lunes, 2 de septiembre de 2013

Declaración del III Encuentro Latinoamericano de Fe y Política


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Lunes 2 de septiembre de 2013

A 25 años de resurrección de Monseñor Leonidas Proaño

Pachamama, agua, territorio y territorialidad en contextos de capitalismo global y alternativas desde la fe de los pueblos

Animadas y animados por la fuerza espiritual de nuestros mártires y profetas, por la fortaleza de los pueblos aimara, quichua, quechua, nonam, embera y afroamericanos, en el 25 aniversario de la resurrección de monseñor Leonidas Proaño, nos reunimos en Quito, Ecuador, 52 organizaciones indígenas, afrodescendientes, mestizas, teólogas y teólogos, mujeres y hombres solidarias y solidarios del mundo, provenientes de los pueblos de Bolivia, Ecuador, Perú, España, Costa Rica, Cuba, Panamá y Colombia, a ver, juzgar y acordar líneas de acción en torno a la Pachamama, el territorio y la territorialidad en contextos de capitalismo global.

Vimos, escuchamos, sentimos con indignación, pero también con esperanza, las denuncias y la creativa resistencia de las comunidades de Cajamarca, Perú, de Alto Guayabal en Colombia, que resisten a la voracidad de la minería transnacional en sus territorios.   Escuchamos también con perplejidad el avance en Ecuador de monocultivos de brócoli en territorios indígenas en Cotopaxi, el momocultivo de palma aceitera en Esmeraldas y la profunda preocupación por el anuncio de explotación petrolera que afecta la reserva del Yasuní; la expansión del monocultivo de soya en el área fronteriza de Bolivia con Paraguay; la expropiación de comunidades indígenas en Panamá para la extensión ganadera y, en Colombia, la explotación petrolera en la zona de reserva de la Perla Amazónica, la ocupación de tierras para el puerto de Agua Dulce en Bajo Calima, el avance de la palma aceitera, el banano plátano de exportación y la minería extensiva en territorios de las comunidades negras de Curvaradó y Jiguamiandó, el desarrollo inconsulto de obras de infraestructura vial en el Cacarica, por parte de transnacionales y algunos gobiernos, afectando las fuentes de agua, fracturando los procesos comunitarios, amenazando la soberanía alimentaria.

Tomamos conciencia (gracias al acierto metodológico que combinó los testimonios directos de las víctimas resistentes con los análisis locales y globales) que estos casos no son aislados, sino que ilustran la voracidad del capitalismo, que en los últimos diez años pretende resolver su crisis financiera, ambiental, energética, ecológica, alimentaria adquiriendo tierras en todo el mundo para la extracción minera y de petroleo, la producción de agrocombustibles, alimentos para animales, el negocio de la conservación, la explotación de bosques y el negocio de la alimentación.

Esta etapa del acaparamiento de tierra desplaza con violencia a los propietarios verdaderos de las tierras, destruye con sus maquinas lugares sagrados de las comunidades, contamina fuentes de agua e intensifica el desarraigo de niñas, niños, jóvenes que se ven presionados a abandonar el campo y acrecentar los cinturones de miseria en la ciudades.

Estas inversiones del capital están respaldadas por militares que adelantan políticas de consolidación en los territorios, comprendidas dentro las llamadas Iniciativa Regional Andina, Plan Mérida y ahora la Alianza del Pacífico.  Frente a esta presencia militar, apoyada por los Estados Unidos y la Unión Europea, se fortalecen bloques alternativos de integración continental como el Alba, Celac y Unasur, que deben acercarse cada vez más a las organizaciones y movimientos sociales que resisten en nuestros pueblos.

Constatamos también, que las comunidades, ante esta arremetida del capitalismo acaparador, han denunciado su situación y movilizado la solidaridad del mundo, constituyendo formas creativas de organizar el territorio para resistir a los desplazadores y preservar la diversidad de vidas en ellos contenidas.  Se articulan en agremiaciones con otras organizaciones sociales, salen a la calle a mostrarle a sus ciudadanos el valor de la tierra, la amenaza a la soberanía alimentaria y la destrucción ambiental que provocan los tratados del libre comercio.  Así mismo se movilizan para constituir gobiernos que garanticen la vida, la autodeterminación y la dignidad de los pueblos.

Foto:justiciaypazcolombia
Juzgamos, discernimos, oramos que la espiritualidad de la tierra va mas allá de las religiones específicas y que está a la base de las tradiciones indígenas, afrocolombianas y lo más auténtico de las tradiciones religiosas.  Que todas ven la tierra como una herencia que no puede ser mercantilizada, que pertenece a las divinidades dadoras de la vida, que debe ser consentida como madre que ofrenda vida a sus hijos e hijas y posibilita la reproducción de todas las vidas.

En ella se basa la ley de origen de nuestros pueblos, es Pacha Mama en quechua, Machs Amititg en nonam, y Dayira Papa Drua en embera.   Nuestros pueblos originarios viven en la naturaleza, sus ritos nos comunican con lo profundo, la raíz, con la territorialidad que somos: fuego-sol, agua-sangre, viento-aliento, tierra-cuerpo.

En la Biblia es don de Dios, herencia, por eso Nabot no quiso venderla a al Rey Ajab, quien, como todos los acaparadores, se vale de la ley que mata y del engaño de los corruptos para apropiársela a fuerza de crimen.  En Jesús es lugar del pan, del pescado, del vino, alimentos que el Padre Dios entregó a todas sus hijas e hijos en medio de la tensión por la voracidad de otros reinos expropiadores, como ocurrió en su tiempo con el reino de Roma, al que Jesús opuso el Reino de Dios, aquel orden divino que busca garantizar la comida bendita, repartida y donada para todas en el aquí y en el ahora.

Estas plurales espiritualidades nos mueven, en consecuencia, a avanzar en la recuperación y defensa de la tierra como un derecho común de todos los pueblos.  Acción estratégica que, con tanta fuerza y convicción, adelantan las comunidades presentes en nuestro encuentro pero que las trasciende en la tarea global de garantizar la sobrevivencia de las hijas e hijos de Dios Padre y Madre.  Nos invita a ser valientes, a dejar el miedo y mostrarnos como lo que somos, hijas e hijos suyos, de la Madre Tierra, afirmando nuestra espiritualidad y defendiendo los territorios.

Profetas y profetizas nos han precedido en la defensa de los territorios e interceden y por esta causa.  Palabras de monseñor Leonidas Proaño resuenan en el corazón: “busco en todas partes luchadores por la Paz y por la Vida.  Debemos actuar antes de que sea demasiado tarde, antes de que la invasión y la locura de unos hombres conviertan a nuestro planeta tierra en un luna muerta, en un cementerio del espacio”.  Junto a él Oscar Romero, Dorothy Day, Luis Espinal, Héctor Gallego, Jorge Gerardy, Yolanda Cerón, Camilo Torres, tantas y tantos que se entregaron hasta el último aliento.  Ellas y ellos caminaron antes que nosotros hacia la construcción de una sociedad en la que la verdad, la libertad, la justicia, la solidaridad, la fraternidad, la autodeterminación, la vida y la dignidad de los pueblos sean posibles.

Nos motivamos a la acción, a pasar de los dichos a los hechos, en lo micro, reconociendo el papel de la mujer, recuperando las prácticas agroecológicas, la educación intercultural bilingüe, el reciclaje, la recuperación y siembra de semillas propias como quinua, morocho, chuchica, muyoco o aoca, la recuperación de la vestimenta indígena, las artesanías, la musica originaria, las danzas, los tejidos, las hierbas medicinales, las parteras y los médicos tradicionales.  Todas y todos debemos buscar tener nuestro “pedacito” de tierra, así vivamos en ambientes urbanos.

Asumimos la tarea de articulación con otras redes nacionales e internacionales de defensa de los territorios, que construyen alternativas a la globalización del mercado, al acaparamiento de tierras.  Acordamos motivar la movilización social contra la extranjerización, buscando legislaciones en nuestros países que la impidan en la práctica y para exigir inversión en favor del pequeño productor con acceso, control y uso de la tierra desde la autodeterminación de los pueblos, buscando que se cancelen los tratados de libre comercio donde los hay.

Actuamos desde la convicción de que los territorios son lugar articulador de la exigencia de los derechos a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo, al medio ambiente sano y a un entorno libre de la militarización.  Acompañaremos, también, acciones directas no violentas de recuperación material del derecho a la tierra y haremos alianzas con quienes trabajan por la justicia agraria, laboral y ambiental.

Nos unimos a las construcciones del movimiento social boliviano apoyado por su presidente indígena en la búsqueda del poder del Estado para campesinos, indígenas y afrodescendientes en el que todas y todos quepamos; en el trabajo por una revolución agraria que garantice la posesión y autodeterminación de nuestros pueblos sobre los territorios como lo dice la Cloc-Vía Campesina.

En este encuentro nos hemos solidarizado con la movilización agraria y popular en Colombia, en la que participan indígenas, afrodescendientes y mestizos campesinos y otros movimientos sociales; también con las aspiraciones de sectores del pueblo ecuatoriano de preservar la Reserva Forestal del Yasuní.

Proponemos a las y los creyentes de la España indignada por el capitalismo, víctima, también, de la burbuja inmobiliaria y otras expresiones de la crisis del capital, que celebremos nuestro 4º Encuentro Fe y Política en su resistente país, como un paso más del trabajo en redes para la articulación de las resistencias de los pueblos victimizados por el modelo.

Suscribimos en Quito, en la Universidad Andina Simón Bolívar, a los 31 días del mes de agosto de 2013

Acción Ecológica - Ecuador
Asociación Cristiana Liberación Imbabura - Ecuador
Asociación de Llamingueros INTIÑAN de Chimborazo -Ecuador
Asociación Sembradores de Paz Inzá, Cauca - Colombia
Asociación de Familias de los Consejos Comunitarios de Curvaradó, Jiguamiandó, Pedeguita y Mansilla y Santa Rosa de El Limón - Colombia
Comisión Ecuménica de Derechos Humanos del Ecuador, CEDHU
Centro Evangelio y Liberación - España
Centro de Auto Liberación Luna Sol - Ecuador
Centro de Formación de Misioneras Indígenas de Ecuador - Ecuador
Centro Kichwa Puka Rumi – Arajuno - Ecuador
Comisión Intereclesial “Justicia y Paz” - Colombia
Comunidades Eclesiales de Base de Quinindé - Ecuador
Comunidades Eclesiales de Base de Ecuador - Ecuador
Comunidades Eclesiales de Base - Bolivia
Comunidades Eclesiales de Base de Bogotá - Colombia
Comunidades Eclesiales de Base de Medellín - Colombia
Comunidad de Vida y Trabajo La Balsita de Dabeiba - Colombia
Comunidades de Autodeterminación, Vida, Dignidad del Cacarica, Cavida - Colombia
Comunidad Santo Tomás Madrid - España
Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari, Rodolfo Machaca - Bolivia
Confederación Pueblos Kichwa Ecuarani - Ecuador
Consejo Comunitario del Río Naya - Colombia
Contexto - Bolivia
Coordinación Popular de Derechos Humanos de Panamá, Copodehupa - Panamá
Corporación Centro Loja de Promoción y Apoyo a la Mujer - Ecuador
Escuela de Formación Permanente Taita Proaño - Ecuador
Estudiantes Indígenas de Yuracruz Imbabura - Ecuador
Fraternidad Carlos de Foucauld
Fundación Pueblo Indio de Ecuador - Ecuador
Fraternidad Carlos de Foucauld - Ecuador
Guadalupanos - Ecuador
Grupo de Mujeres de Tierra Nueva de Imbabura - Ecuador
Grupo Oscar Arnulfo Romero de Cuba - Cuba
Jambi Huasi - Ecuador
José Arregi, Teólogo - País Vasco
Misioneros Claretianos - Ecuador
Misioneros por la vida de Colombia - Colombia
Movimiento de laicos y laicas de Colombia - Colombia
Movimiento Mons.  Proaño de Loja – Ecuador
Organización de Mujeres Juana Azurduy de Padilla - Bolivia
Organización “Guamán Poma” Cotopaxi – Ecuador
Parroquia San Pedro y San Pablo Limones, Esmeraldas – Ecuador
Parroquia Calderón, Quito – Ecuador
Pastoral Penitenciaria Tulcán - Ecuador
Red Ecuménica del Agua – Consejo Mundial de Iglesias
Resguardo Humanitario Nonam Alto Guayacán Bajo Calima - Colombia
Resguardo Humanitario
Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad Oscar Romero
Unión de Organizaciones Campesinas Independientes de Ecuador, UECIPE
Universidad Politécnica Salesiana Quito - Ecuador
Universidad Laica Eloy Alfaro - Ecuador
Vicariato Apostólico de Esmeraldas - Ecuador
Zona de Reserva Campesina de la Perla Amazónica, Putumayo - Colombia


Fuente: http://justiciaypazcolombia.com/Declaracion-3er-Encuentro

Ver también:
Tercer encuentro latinoamericano “Fe y Política” y Fe y política latinoamericanas (Crónica, Ecuador)


martes, 9 de julio de 2013

Comunicado de la Diócesis de Quibdó (Colombia) sobre serie de televisión


LOS TRES CAÍNES EN BOJAYÁ
“La verdad os hará libres” (Jn 8, 32)

La serie Los tres Caínes, que en el mes de junio fue vista por miles de colombianos en el Canal RCN, tiene muchas tergiversaciones y errores históricos inaceptables. La Diócesis de Quibdó quiere hacer aclaraciones para beneficio de la comunidad chocoana y de Colombia en general, para evitar que después de once años se olvide la verdadera historia.

En los capítulos sobre la masacre de Bojayá, que costó la vida a 79 personas –incluidos 44 menores de edad-, esta serie comercial se basa en los testimonios malintencionados de los responsables de los trágicos hechos que enlutaron al Chocó, al tiempo que desconoce el punto de vista y el relato de las víctimas sobre los reales sucesos del 2 de mayo del 2002. Al hacer la serie faltó una investigación más profunda, no se recogieron testimonios de sobrevivientes, se distorsionó el papel profético de la Iglesia y el valor de la comunidad civil en medio de la guerra. El libreto muestra a guerrilleros y paramilitares aguerridos, una Iglesia cobarde, una comunidad débil y unos hechos erróneos.


La verdad es que la Iglesia chocoana fortaleció su trabajo apostólico desde los años 80, impulsó las organizaciones campesinas y la promoción de los Derechos Humanos ante el conflicto armado creciente en la región. Estas organizaciones y el valor civil de los campesinos fueron claves para mitigar el impacto de la guerra. La Iglesia, fiel a su compromiso evangelizador –a pesar de las críticas-, acompañó siempre a las comunidades, animó a sus líderes, acompañó a los resistentes, acogió a sus desplazados, interpeló a las instituciones, apoyó los retornos, denunció los abusos de todos los grupos armados, legales e ilegales, y selló su compromiso con la sangre de varios religiosos martirizados por los paramilitares en el Atrato. Fue este compromiso valiente con los humildes del Chocó lo que le valió el reconocimiento de la sociedad colombiana, que le otorgó el Premio Nacional de Paz en el año 2005.


La Iglesia y las organizaciones comunitarias manifestaron en reiteradas ocasiones su rechazo a la presencia de las guerrillas de las FARC y los paramilitares en la región, denunciaron sus abusos y advirtieron sobre los riesgos de la confrontación armada en medio de la población civil. Unos y otros hicieron caso omiso. Por otro lado, también se hicieron repetidos llamados a las instituciones del Estado para que hicieran presencia efectiva en el lugar. Se denunció la connivencia de la Fuerza Pública con los paramilitares y a finales de abril se dio la alerta temprana sobre el enfrentamiento inminente.

Muchos habitantes de Bellavista decidieron libremente refugiarse en el templo parroquial y en la casa de las Misioneras Agustinas en busca de protección. Los habitantes rechazaron los intentos de los paramilitares de refugiarse también allí y de usarlos como “escudos humanos”. Los misioneros de Bellavista enfrentaron con valor profético –unidos a los líderes del pueblo- los abusos de los actores armados. Ellos llamaron en vano la atención a las FARC sobre el riesgo de usar armas no convencionales al apuntar en dirección a los lugares en donde se refugiaba la población indefensa.


Esta verdad debe brillar ante la manipulación de la memoria histórica, para beneficio del pueblo, de sus organizaciones y para hacerle honor a sus mártires. Ojalá nuevas producciones más comprometidas con la verdad puedan registrar la memoria de las víctimas y hacer claridad para que un capítulo tan doloroso como este no se repita en nuestra historia.

¡Rechazamos la manipulación de la historia del pueblo chocoano!

¡No al olvido y a la pérdida de la memoria histórica de nuestro pueblo!

Que el Dios de la vida siga bendiciendo nuestro compromiso evangelizador.


Quibdó, en la fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo de 2013.


Templo de Bellavista, Chocó (Colombia)

Fuente: Diócesis de Quibdó en Facebook (implica  estar registrado para ver)


jueves, 25 de abril de 2013

La Madre Laura y el pueblo afro



Laura Montoya, fundadora de las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, nace en Jericó, Antioquia, y es educada en el ambiente racista de su época (1874-1949).  Sin embargo, su autobiografía muestra experiencias de acercamiento y valoración a representantes del pueblo negro.  También comprueba su situación de marginación y de pobreza; no duda en fundar algunas casas misioneras entre afrocolombianos y en recibir en la Congregación a jóvenes de este grupo étnico.

La misma Congregación, desde 1968 y con visión ad gentes, se proyecta al continente africano, hoy tiene en él 5 casas misioneras, en Kionzo, Kinzundu, Lukala y Kinshasa, en República Democrática del Congo, y en Noki (Angola); en Colombia hace presencia en Buenaventura y Puerto Merizalde (Valle), Villarrica y misiones esporádicas en Cajibío (Cauca), Noanamá (Chocó), Vigía del Fuerte y Turbo (Antioquia) y Uré (Córdoba).  Finalmente, como expresión de opción radical por el grupo más pobre entre los pobres, en 1989 se realiza una fundación en Estorga, República Dominicana, y, en 1999, una en Haití.

Los datos muestran el proceso que se dio en la Madre Laura en su acercamiento al pueblo afroamericano:

* La Providencia de Dios en Gregorio el panadero

La maestra Laura sufre, en 1906, la calumnia, la persecución y el rechazo de la sociedad medellinense, como consecuencia de la novela “ Hija espiritual”, escrita por Alfonso Castro.  Se retiran todos sus amigos y conocidos,  vive con su madre y hermanos dificultades hasta para conseguir el pan de cada día.  Cuenta en su autobiografía:

Un día se apareció en la casa un negro haraposo, con los pies hinchados que apenas parecía que podía andar.  Creímos que pediría limosna; ¡pero era el Ángel de Dios!  Me dijo: “Misia Laura ¿usted por qué no pone una panadería?”[1]

La maestra, entre dudas y temores, se deja ayudar por Gregorio y él le construye el horno, le trae los materiales y luego se encarga de vender el pan; cuando ya está instalado el negocio, muere Gregorio y Laura hace la siguiente interpretación:

Fui al entierro y en él estaba representado el Seminario, el Capítulo Catedral y la Comunidad de los Hermanos Cristianos.  Todo me pareció extraño.  Pero logré saber que era un santo y que, como en su tiempo de salud había servido mucho, le guardaban las mayores consideraciones, pero que jamás había querido aceptar nada.  Lo lloré como era debido y mi agradecimiento con Dios era inmenso.  ¡A ese haraposo le debíamos el pan!  Quedamos perfectamente establecidas.  ¡Por supuesto que mi dolor era mayor por no haber sabido lo que tenía en la casa!  ¡Así mueren los santos que han preferido la humillación a todo! Comulgaba todos los días pero nadie lo sabía porque lo hacía en la misa de 4 y cambiaba de Iglesia todos los días[2].


Fundación de una Casa Misionera en el Palenque de Uré

La Madre Laura se desplaza hasta Uré, después de las fundaciones en Dabeiba, Rioverde, El Pital, Murrí y Chontaduro, entre los indígenas katíos del Departamento de Antioquia.  Va al Departamento de Córdoba, en 1917, para realizar la sexta fundación de la naciente congregación. Su autobiografía narra todos los inconvenientes del viaje y la incomprensión de los sacerdotes y el obispo de Cartagena.  El viaje comprendió muchas escalas, de Cartagena a Calamar en tren, de allí hasta Magangué en una confortable embarcación, de ahí hasta Ayapel en una gasolina o buquecito, de los que habían empezado a surcar el San Jorge.  En Ayapel tuvo noticias de la realidad de Uré:

Supimos allí que Uré era desconocido de todos y se tenía de él la idea terrible de lo desconocido.  Sólo don Luis Paniza nos dio algunos informes consoladores.  Nos dijo que verdaderamente el camino no existía; pero que Uré era un pueblo de negros, descendientes de los que habían traído en la época de la colonia para laborar las minas, procedentes del África, pero que aquellos paganos todavía eran inclinados a las cosas buenas...[3].

Laura y su compañera siguen su viaje, piensan que, ubicadas en Uré, mientras esperan a los indios, pueden apoyar a los negros.  Pero les faltaban varios días de viaje, comprobaron que navegar por el río San Jorge era una aventura que sólo realizaban arriesgados comerciantes en canoas de remo, para vender sus productos por las riberas del río.

Las dificultades del camino y la falta de oportunidades de los ribereños preparan el corazón de las misioneras para entender que el Señor las llamaba a trabajar y conocer una nueva cultura.  La descripción de la Madre Laura tiene una gran importancia histórica, nos ubica en el proceso vivido por los palenques:

Aquel pueblecito contaba entre las muchas gracias que tenía, la de haber conservado por más de cuatrocientos años una especie de dinastía religiosa.  La religión, mezcla de catolicismo, paganismo y superstición africana, estaba representada por un anciano siempre en cadena o sucesión no interrumpida, porque en el lecho de muerte de uno, nombraba el otro y a éste se sometían todos en lo religioso, sin poner ninguna suerte de reparos jamás.  Este anciano desempeñaba las funciones del culto en un rancho largo que lo llamaban la iglesia católica, sin pena de ninguna clase.  La religión tenía todo y muchos latinajos que rezaba el ancianito revestido con unos ornamentos y capas...  El hacía los entierros, del modo más pagano y hasta cómico; bautizaba bien, según parece.  Hacía la fiesta con rezos y cantos en medio de bailes.  Tenía fiesta especial para honrar al demonio y ha sido la más difícil de suprimir....  Cuando fuimos ejercía las funciones del culto el Señor Hilario, ancianito muy respetable por un aparato austero y venerable que había adquirido a fuerza de desempeñar tan terrible y desventajoso empleo, pues jamás se le pagaba nada ni se le daba tiempo para trabajar.  Vivía pues muy mal, pero sintiéndose muy honrado por ser el depositario de la religión y culto de las tradiciones de su raza.  Nada turbaba al Señor Hilario, ni su misma pobreza, pues estaba enseñado al miserable pescado que su mujercita anciana cogía todos los días.  Tenía paciencia invicta con las tropelías de sus feligreses y nada lo inquietaba[4].


* Una Religiosa negra entre las cofundadoras de la Congregación:

En el año 2.000, con motivo del Jubileo, el Boletín Informativo Caminando Juntas publica un homenaje a las diez primeras cofundadoras, el grupo que inició el noviciado canónico el 1° de enero de 1917, en Dabeiba.  La Madre Laura emite sus votos temporales en ese momento, la experiencia misionera se constituye en congregación religiosa diocesana.

El número siete de este grupo le corresponde a la señorita María de los Ángeles Hernández Yépez, de Robledo, Antioquia.  La crónica congregacional dice de ella:

…[Era] una morena fornida, trabajadora incansable y fervorosa...  Tenía muy buena voz, cantaba fuerte y bien en las ceremonias religiosas y en las misas.  Aun en su vejez entonaba cánticos al Señor.  Su boca no se ocupó sino para alabar a Dios y decir jaculatorias.  Cuando se le preguntaba cómo estaba de salud o cómo le iba en su vida, siempre contestaba con este estribillo: “Así como Dios quiere” [5].

En la Congregación recibió el nombre de María Santa Zita.  Varias hermanas, al hablar de ella, reconocen que su testimonio de vida atrajo valiosas vocaciones a la Congregación por “el espíritu de oración y unión con Dios que poseía...  Inspiraba respeto a cuantos la contemplaban”.  Todos los trabajos que realizaba los hacía con amor y alegría.  En 1964 la traen a la enfermería de Medellín, bastante delicada de salud pero “llena de amor a Dios, de cariño y paciencia”.  Muere el 10 de mayo de 1971, a los 99 años de edad.  Se ganó el título de cofundadora de la Congregación por su fidelidad y testimonio de vida.


* Carta de la Madre Laura sobre una misionera negra y el Seminario Etiópico de Roma

En el Archivo de la Arquidiócesis de Popayán reposan algunas cartas de la Madre Laura a monseñor Maximiliano Crespo y a otras personas.  No debe extrañar el lenguaje propio de la época, más bien resaltar la intuición de que también el pueblo negro tiene derecho a un espacio en la Iglesia como en la sociedad.  Entre las cartas nos interesa la siguiente:

Antioquia, 7 de abril de 1935.  Muy amada Sor María de Inmaculada Hoyos:

Mucho me alegra que quiera...  la raza negra...  Entre negros puros tenemos unas tres casas y he podido apreciar lo que es su orfandad, pero alégrese porque esa pobre raza comienza a redimirse con el Seminario Etiópico que tiene el Santo Padre en el mismo Vaticano; es numeroso y son todos de color satín, ya se han ordenado varios y me tocó oírle la misa en rito armenio al primer Obispo de aquél seminario, antes de salir para Albania.

Era conmovedor ver al Prelado aquél, rodeado de Monseñores blancos que le servían como a un rey, celebrar el Santo Sacrificio y la Santa Hostia tan blanca lucía en aquellas manos negras como si estuviera engastada en azabache hermosamente en el momento en que mostraba la Sagrada forma al pueblo, según el rito armenio.  Le ofrecí al Señor recibir en la Congregación una negra de pura raza africana para que Él nos permitiera trabajar con los pobres negros.

Ya tengo la hermana Profesa porque, al llegar de Roma, se me presentó la oportunidad de cumplir la promesa; ha resultado una y muy buena...  Acompaña a las hermanas en las excursiones y enseña muy bien el catecismo y los cantos.  En la Misión en dónde está la acatan como a las demás hermanas; se llama María de la Sagrada Familia.  Fue formada por las Misioneras en Uré y desde que tenía doce años, o quizás menos, hacía su voto de castidad de año en año.  ¡Ya ve, querida mía, cómo en esa pobre raza hay almas de elección!  Mucho le pudiera referir de esto pero ya el tiempo se me agotó...

Laura de Santa Catalina

Una Congregación internacional siempre tiene las limitaciones propias de la convivencia entre diversas culturas.  La intuición de la Madre Laura y la reflexión continua en la riqueza de la diversidad permiten hoy a la Congregación contar con 16 religiosas afroamericanas y 14 africanas; también que la Pastoral Africana, Afroamericana y Caribeña se constituya, al lado de la Pastoral Indígena y Urbano marginalizada, en opción de la proyección misionera.

Fuente: CEPAC.  Historia del pueblo afrocolombiano - perspectiva pastoral.  Popayán: Tecnigráficas, 2003.





[1] MONTOYA UPEGÜI, Laura.  Autobiografía de la Madre Laura de Santa Catalina (2º ed.).  Cali: Carvajal, 1991; pp. 200ss. 
[2] Ibíd., p. 203.
[3] Ibíd., p. 608.
[4] Ibíd., pp. 622-623.
[5] MEJÍA U., Mariela.  “Profetas de esperanza en la selva.  Homenaje a las Cofundadoras”.  En: Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena - Madre Laura.  Caminando Juntas - Boletín informativo General No. 13. Medellín, marzo de 2000; p. 82.

jueves, 8 de noviembre de 2012

** Obispo de Buenaventura lanza un SOS por la situación de violencia




"Llamamos a un SOS a la opinión nacional e internacional, para que pongan atención a Buenaventura y podamos salir de la crisis". Estas son las palabras de preocupación que expresa Monseñor Héctor Epalza Quintero, Obispo de esta Jurisdicción, ante la grave situación de violencia que se vive en esa región del país.



El prelado manifestó su preocupación por el enfrentamiento que se está dando entre los grupos paramilitares autodenominados "La Empresa y "los Urabeños", quienes se disputan el control del territorio y el dominio de zonas de desarrollo portuario, rutas de narcotráfico, y recursos minerales.


Advirtió que esta situación de violencia está llevando a asesinatos, desapariciones y desplazamientos forzados que la misma Personería del municipio constata.

Según registros oficiales citados, a partir del 6 de octubre se han generado 40 homicidios que se han realizado con barbarie y sevicia, 35 balaceras y 75 desapariciones reportadas desde la Personería local en lo que va corrido del año.

"La Comisión de Vida, Justicia, Solidaridad y Paz de la Diócesis de Buenaventura, a través de un comunicado, hace esta denuncia pública que yo como pastor respaldo totalmente porque creemos que la realidad de Buenaventura, el momento crítico que vive, no sólo es de competencia de las autoridades del distrito de Buenaventura, sino del Departamento y la Nación..., aseguró Monseñor Epalza Quintero.

"Hacemos un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las diferentes instancias de investigación y control, al Ministerio Público para que ejerciendo sus obligaciones constitucionales y legales brinden medidas de protección y garantía de sus derechos a las comunidades y el territorio", agrega el comunicado.

El mensaje llama la atención además, para que organismos de derechos humanos nacionales e internacionales conozcan la realidad y ayuden a visibilizar "la situación de barbarie que sufren constantemente los habitantes de la ciudad, en especial de las zonas y barrios de bajamar y comunidades rurales".

"Con dolor en el alma decimos que nos tienen que dar una mano para que precisamente esta realidad de Buenaventura no se trate sólo con la fuerza, sino que nos ayuden a encontrar salidas a estos problemas sociales y estructurales que padece esta ciudad y el puerto de Buenaventura, finalizó el prelado. 

Clic para descargar comunicado

Fuente: http://www.cec.org.co/index.php?option=com_content&view=article

 

miércoles, 29 de agosto de 2012

La Diócesis de Quibdó comparte la caminada pastoral




Buenas tardes

Compartiendo con ustedes la caminada pastoral

1. Durante los meses de mayo y junio tuvimos expuesta en el Convento de Quibdó (sede administrativa diocesana) la exposición: "velorios y santos vivos", elaborada bajo la coordinación del Centro de Estudio Afrocolombiano de la Universidad Nacional y el Museo Nacional de Colombia, con el apoyo del MinCultura, para visibilizar los aportes de la población afro.  Lo hicimos con el ánimo de tener una exposición permanente que nos ayudara a celebrar el Mes de la Afrocolombianidad, para ayudarle a la población desplazada que vive en Quibdó (la mitad de sus habitantes) a realizar sus duelos, para suplir su falta por las imposiciones del conflicto, y para difundir los valores de la afrocolombianidad, vivos y sonantes en los rituales del Gualí, los Novenarios y las Fiestas Patronales. 

En nuestro caso, la exposición tuvo una mirada local y la iniciamos en la Capilla de la Memoria (en la capilla del convento tenemos registrados 900 asesinatos de líderes y lideresas afro, indígenas y mestiz@s, y desde allí iniciamos la caminada; durante los casi dos meses de la exposición pasaron por nuestra sede: personas de organizaciones, administraciones municipal y departamental, otras iglesias, universidades, cultores y cultoras, estudiantes...  En la inauguración se hizo presente un grupo de investigación del Alabao de la Universidad Tecnológica del Chocó y alabaoras tradicionales.  Un acto que nos ayudó a proyectar la exposición fue la realización de conversatorios temáticos, desde ellos nació la idea de seguirnos reuniendo mensualmente con jóvenes de varios centros universitarios y seguir realizando conversatorios mensuales de promoción cultural.

Un grupo de jóvenes pertenecientes a la Pastoral y al servicio de comunicaciones de nuestra Diócesis  ofició de guía, contaban con camisetas apropiadas y, de vez en cuando, también acompañaban a nuestr@s visitantes. Hubo días arduos en esta labor, pero muy significativos.

Para conocimiento de algun@s, en noviembre de 2008 nos reunimos en el Encuentro Nacional de Delegad@s de Pastoral Afrocolombiana, en Bogotá; la persona invitada para aportar a nuestra formación fue Jaime Arocha, coordinador del Centro de Estudios Afrocolombianos de la UTCH.

La exposición está a la orden, y uds. también la pueden tener en sus territorios. en la cuenta de la Diócesis de Quibdó se pueden observar algunas imágenes y en este vínculo pueden encontrar información pertinente.  Llevar la exposición a sus territorios no tiene costo alguno pues el museo cubre los gastos, sólo le toca a uno responder por los cuadros y hacer una motivación y programación que se pueda cumplir y que responda a los tiempos de la población a la cual se quiere llegar.

2.  Ciudad de México, Junio 21: tuvimos la oportunidad de compartir con unas 15 organizaciones de Derechos Humanos de México, sobre nuestra presencia pastoral en el Atrato en medio del conflicto.  Fue una experiencia interesante, y de mucho testimonio de parte de l@s defensor@s de DD.HH.

3.  Diócesis sin obispo: en estos 17 meses nuestra Diócesis ha estado sin obispo titular; a los cuatro compañeros que conformamos el Consejo de Consultores, nos ha tocado una ardua labor administrativa.  En estos tiempos la presencia de actores armados es permanente y aumenta, tanto en el campo como en la ciudad.

4. Labor Pastoral:  durante este año los vicarios, por mandato de la Asamblea (en nuestras asambleas pastorales hay mayor participación de laic@s que de sacerdotes), nos hemos dedicado a evaluar, junto con los 24 equipos evangelizadores y 15 servicios de animación, todo el quehacer pastoral de la Diócesis.

Enseñanza de cantos inculturados:  con los 14 equipos de la Pastoral Urbana participamos en un espacio de enseñanza de cantos inculturados y de formación pastoral y cultural sobre el canto litúrgico;  esta misma tarea la llevamos a cabo en las visitas a los equipos rurales.  Al final de 2012 estaremos entregando a cada equipo un cancionero con 800 canciones, la mayoría canciones propias de nuestro pueblo en distintas culturas y latitudes.

Para el mes de noviembre vamos a tener un taller bíblico con enfoque afro, coordinado por el CEDEBI, para todos los evangelizadores de la Diócesis de Quibdó.  Durante ese mismo mes, un equipo conformado por una persona de la organización COCOMOPOCA, otra de Christian AID (agencia británica que nos financia algunas actividades con la organización mencionada) y otra de nuestro equipo, se viajará al Estado de Amazonas en el Brasil, para compartir varios días en una comunidad con varios líderes y lideresas quilombolas de la región.

Para el mes de diciembre ya estamos preparando la novena con elementos propios de nuestra región.

Organización:  En conjunto, Pastoral Social, Pastoral Indígena, Pastoral Afro y Covijupa diocesana, coordinamos, con líderes de las organizaciones, temas relacionados con  incidencia, exigibilidad, etnodesarrollo, atención a víctimas y visibilización de la problemática minera.  Nuestra Diócesis tiene 11 opciones, una de ellas se relaciona con las organizaciones de base.

5. Por estos meses estoy encargado de la Parroquia de mi pueblo, Yuto, y estamos motivando a la Comunidad Parroquial para que en noviembre celebremos la fiesta en honor de San Martín de Porres, y ya conseguimos los donantes de la imágen. Si tienen aportes y comentarios para anexarlos a la novena, bienvenidos sean.

Grosso modo, esta es una radiografía de nuestro quehacer pastoral.

Tres experiencias de nuestra caminada en materia de inculturación:

1. Catequesis: Desde hace 4 años, elaboramos entre un buen grupo de personas, un manual de catequesis de primera comunión.  Después de imprimirlo y empezar a usarlo en varias parroquias, le hemos hecho ajustes, aspiramos finiquitarlo para el próximo año y que se utilice en todas las parroquias de la Diócesis.  Quibdó tiene 24 parroquias:  14 en la capital departamental y 10 en la parte rural (1 de población indígena, 1 de población mayoritaria mestiza y 8 de población mayoritaria afro.  También tenemos dos centros misioneros con presencia permanente de sacerdotes; uno de ellos en Beté (nombre de una etnia africana de ascendencia yoruba).

2.  Tiempos fuertes: hace más de 6 años que en Semana Santa y Navidad elaboramos folletos propios para utilizar en todas las parroquias; para el próximo año vamos a tener un plan unificado de predicación en las fiestas patronales.

3.  Organizaciones: asesoramos al Consejo Comunitario del Alto Atrato para elaborar su Plan de Etnodesarrollo y, en este momento, junto con los párrocos del área de influencia y el director de  Pastoral Social de la Diócesis, apoyamos la materialización de un plan integral de gestión, incidencia y exigibilidad.   Juan Carabalí, [politólogo] de la CNOA, también nos ha acompañado en este propósito. los resultados en este sentido en los últimos dos meses han sido:
a) Coadyuvar en la presentación de un informe de seguimiento al Auto 005 presentado a la Corte Constitucional (bajo la coordinación de Ariel Palacios, de CNOA y Codhes)
b) Avanzar en la materialización de dos convenios, uno con MinEducación y otro con MinSalud (nuestros puntos de apoyo en los ministerios son las secciones de etnias, todos los ministerios las tienen).  La siguiente sección de incidencia y gestión será la primera semana de septiembre, en ella vamos a visitar instituciones que apoyan la parte productiva y la generación de excedentes.  Aspiramos, para el mes de noviembre, consolidar una mesa interinstitucional en Bogotá, con instituciones con las que hayamos avanzado en convenios.


Pbro. Sterlin Londoño Palacios
Vicario de Pastoral Afro
Diócesis de Quibdó

jueves, 23 de agosto de 2012

Comunicado público de la Diócesis de Tumaco: más es lo que no se conoce




 
COMUNICADO PÚBLICO DE LA DIÓCESIS DE TUMACO
 
Como Diócesis de Tumaco nos unimos al dolor y al clamor de las personas y comunidades de esta Costa Pacífica Nariñense en donde nos vemos enfrentados a vivir y resistir en un conflicto social y armado que ya perdura por más de diez años y que agobia cada vez más, con sus nuevos atropellos a una vida digna y tranquila.

A nivel nacional se han conocido poco a poco algunos de los hechos más sobresalientes de los últimos días: la voladura de por lo menos ocho torres de energía (los días 10, 16 y 18 de agosto) con la consecuencia de que los cuatro municipios costeros de Barbacoas, Roberto Payán, Magüí Payán y Tumaco, es decir una población de más de 250.000 habitantes quedó sin el fluido eléctrico; el Municipio de Tumaco sufre el apagón ya por 12 días. En los campos minados sembrados alrededor de las torres derribadas en el Resguardo Indígena Awá Inda Sabaleta perdieron la vida cuatro personas civiles y un militar; unas siete personas quedaron gravemente heridas. Los trabajos de reparación de las torres tuvieron que ser suspendidos por falta de seguridad durante varios días y dos comunidades indígenas awá, Pilvicito y Nortal, quedaron confinadas por el peligro de campos minados.

La falta de energía ha agravado más la situación de los servicios de salud y educación que de por sí son débiles: el bombeo de agua en la ciudad de Tumaco colapsó, se declaró la emergencia sanitaria en el sistema hospitalario, los centros educativos suspendieron clases y se adelantaron las vacaciones de octubre. Los precios de la canasta familiar aumentaron.

Se conoció a nivel nacional también la voladura de varios tramos del oleoducto transandino (el día 9 de agosto un tramo en el Municipio de Mallama; en la noche del 18 al 19 de agosto un tramo en el Km 96 de la carretera Tumaco-Pasto y otro tramo en la vereda Ensillada, Municipio de Ricaurte); causaron la contaminación de los ríos Güisa, Guelmambí, Ispí y Saundé, que bañan los municipios de Ricaurte, Barbacoas, Roberto Payán y Tumaco.

Estos hechos públicos lastimosamente sólo son la punta del iceberg de la situación de conflicto y violencia en nuestra región.

Como Diócesis queremos poner en conocimiento además nuestra gran preocupación por la tasa tan alta de homicidios: en el mes de julio se registraron en el Municipio de Tumaco oficialmente 32 muertes violentas. Sin embargo sabemos que sólo en una de las parroquias de la zona carretera los actores armados ilegales asesinaron en un mes entre junio y julio más de 25 personas y tuvieron que desplazarse forzosamente un sinnúmero de pobladores.

Sigue la presión sobre pequeños y grandes comerciantes a través de la extorsión generalizada, lo que ha obligado a muchos a abandonar la zona, por el miedo a que también en su negocio estalle una bomba.

Además, desde el atentado a la estación de policía de Tumaco sufrido en el mes de febrero, han continuado los artefactos explosivos lanzados en contra de las instalaciones de la Fuerza Pública (como el día 17 de agosto contra la Cuarta Brigada), aumentando la zozobra en sus alrededores.

Por la ausencia de la energía eléctrica se incrementó aún más la inseguridad en los barrios y en las veredas de la zona, donde los diferentes actores armados ilegales siguen haciendo su control territorial sangriento.

Este tipo de hechos no son nuevos. Los venimos sufriendo desde gobiernos anteriores. Lo que se evidencia cada vez más es que las soluciones son demasiado ocasionales, inmediatistas y limitadas para salir de las consecutivas emergencias. Este conflicto social y armado no se puede solucionar sólo con respuestas bélicas.

Por lo tanto, AL GOBIERNO NACIONAL le pedimos que sus respuestas se enfoquen a promover procesos sostenidos de desarrollo comunitario, consideren la visión de esta población y permitan recuperar la esperanza en un futuro posible.

A LA GUERRILLA DE LAS FARC-EP le exhortamos que respeten el Derecho Internacional Humanitario y le recordamos que son los más pobres del pueblo quienes más sufren por sus acciones: el pequeño pescador quien está obligado a vender su producto al primer postor y a precios más bajos; la madre cabeza de familia quien se rebusca el diario vivir porque ya no puede vender sus bolos o helados en las puertas de las escuelas; la conchera que no encuentra comprador para su producto con el peligro de que éste se dañe; el campesino o indígena confinado que no puede trabajar en su finca; el contratista de la empresa eléctrica que tiene que exponer su vida en el arreglo de las torres derribadas dejando a su familia angustiada; los niños y niñas que pierden clases y la única comida que algunos reciben en los restaurantes escolares; los empleados de los negocios y la ciudadanía en general quienes tienen que invertir bastante dinero para poner a funcionar una planta eléctrica; la madre de familia enferma que ve postergada su atención médica.

A TODOS LOS ACTORES ARMADOS ILEGALES que, por la lucha por el control territorial y de la economía ilegal, mantienen cautivos a barrios y comunidades enteras, que respeten la convivencia del diario vivir de las comunidades de la Costa Pacífica Nariñense, que no involucren a la población civil y, sobre todo, que respeten la vida, que es sagrada.


Hacemos memoria de las víctimas de la violencia de este mes de agosto en el municipio de Tumaco:

Ago 1: Asesinado con arma de fuego Manuel Antonio Moya Cifuentes, de 37 años.

Ago 8: Asesinado con arma de fuego un hombre sin identificar y heridas dos personas más.

Ago 9: Asesinado con arma de fuego Luis Evaristo Tello, 40 años, padre de cinco hijos.

Ago 9: Asesinado con arma de fuego Junior Jair Angulo Andrade, mototaxista, 22 años.

Ago 10: Asesinado por una mina antipersona José Melandro Pai Pascal, 17 años, indígena awá. Afectados física y psicológicamente: Alberto Pai, Eduardo Pai y Jhon Alexander Pérez Pantoja. Dos comunidades indígenas, Pilvicito y Nortal, confinadas.

Ago 11: Asesinado Eliécer Chalar Cortés, de 16 años.

Ago 12: Muerto por mina antipersona un soldado profesional sin identificar y herido otro soldado.

Ago 14: Asesinado con arma de fuego el estudiante Carlos Isaac España Solís, de 18 años.

Ago 15: Muertos por una mina antipersona 3 trabajadores de Cedenar: Arcelino Chávez Hoyos, 34 años, Ángel Arbey Ordóñez Andrade, 27 años y el indígena Silvio Antidio Loza. Quedan heridas cuatro personas más, entre ellos los indígenas awá Santiago Pascal y Aldinebar Rodríguez.

Ago 16: Asesinada Neysi Maribel García Ramírez, 35 años; heridas de gravedad las mujeres Claudia Teresa Cabezas Quintero, 21 años, y Yureidys Canticús Guevara, 24 años. Asesinada una mujer sin identificar en la Vereda Buchely.

Ago 18: Asesinado Alexis Mina, 29 años.


La palabra de Jesucristo “Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10) vale también para estos pueblos afro, indígenas y mestizos de la Costa Pacífica Nariñense y exige a todos esforzarnos en avanzar en esta dirección.


Diócesis de Tumaco, el 22 de agosto de 2012