viernes, 28 de septiembre de 2012
Guía de videos del XII EPA Guayaquil 2012
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Guía de fotos del XII EPA - Guayaquil, septiembre 16-20 de 2012
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lunes, 24 de septiembre de 2012
Carta de Desmond Tuto a los colombianos sobre el proceso de paz
Queridas hermanas y hermanos colombianos,
Les escribo con inmensa alegría, tras enterarme de que un proceso de paz se puso en marcha en su país, para desearles lo mejor en el emocionante camino que tienen por delante.
El hecho de que en su tierra, que por muchos años ha sido golpeada por el conflicto, hayan acordado hablar sobre un compromiso de paz y reconciliación le envía un mensaje de esperanza al mundo entero. Si los colombianos pueden acercarse entre sí y conciliar sus diferencias, también pueden hacerlo los miembros de nuestra familia que viven en Israel y Palestina, en Siria y Libia, en el Tíbet y China, en Burma, en Zimbabue y Sudáfrica.
Hay muchos paralelos entre el conflicto colombiano y nuestra experiencia en Sudáfrica. En 1948, cuando La Violencia se apoderó de un país, se introdujo el apartheid en el otro. Y aunque el apartheid le añadía un enorme factor racial al conflicto, en esencia, las dos luchas enfrentaron a quienes tenían poder y recursos a los que no. En ambos países, cientos de miles de ciudadanos fueron desplazados forzosamente. Los dos países se convertirían en sinónimo de división violenta y fueron rechazados en el mundo.
"Hay más represión de la libertad individual aquí que la que hay en cualquier país en el que hayamos estado; la policía patrulla las calles con sus rifles y pide papeles cada minuto... El ambiente es tenso y pareciera que se está gestando una revolución. El campo está inmerso en una lucha abierta y el ejército no tiene la capacidad para reprimirla." Esta podría haber sido una descripción del apartheid en Sudáfrica, pero, de hecho, es un extracto del diario del 'Che' Guevara sobre su visita a Colombia en julio de 1952.
La violencia genera violencia y esta, a su vez, genera más violencia; y tanto los sudafricanos como los colombianos han pagado un precio terrible, no solo en lo físico, sino también con sus almas y corazones heridos.
Lo que hemos aprendido y seguimos aprendiendo en Sudáfrica es que en muchos aspectos hacer la paz es más difícil que hacer la guerra. Reconciliarse con los antiguos enemigos es muy duro. Ser magnánimo, pese a los amargos recuerdos, es extremadamente difícil. El perdón no puede darse por hecho; hay que ganárselo. Pero a menudo se lo ofrecemos generosa y abiertamente a quienes no lo merecen. Curar las heridas no es algo que ocurra de manera instantánea; puede ser un proceso largo y sinuoso. Y para que este sea exitoso es necesario que todos los individuos seamos mejores personas, para ver el mundo no solo desde nuestra mirada, sino también desde la del otro.
Nuestra experiencia en Sudáfrica nos enseñó que, sin importar de qué lado del conflicto estábamos, llegaba un momento en el que debíamos arriesgarnos a dejar de lado nuestras diferencias, para crear oportunidades en que pudiéramos sanarnos. Los primeros pasos fueron hablar y escuchar; hablar unos a otros en vez de hablarle al otro, y escucharnos.
En Colombia, tanto a quienes apoyan a grupos paramilitares de derecha como a los que apoyan a los de guerrilleros de izquierda, a los grandes terratenientes y a quienes han sido desplazados a las ciudades, incluso a quienes están o no activamente involucrados con los cultivos ilícitos, que abastecen el conflicto, o con su erradicación, les llega un momento de reconocer al otro por lo que en el fondo somos todos: miembros de una familia, la familia humana, la familia de Dios.
En Sudáfrica, cuando los líderes de los diferentes partidos que habían estado en guerra se sentaron a hablar, literalmente no podíamos creer lo que estaba sucediendo frente a nuestros ojos. ¡Allí había antiguos enemigos declarados! Ayer, ellos habrían querido hacerse daño físico; ¡hoy están hablando como hermanos y hermanas!
Que nosotros hubiéramos conseguido la democracia habla del hecho de que no podemos permanecer aislados los unos de los otros. En Sudáfrica le llamamos a este tipo de confianza en el otro 'Ubuntu' (filosofía africana basada en las relaciones entre las personas): mi destino está relacionado con el tuyo. Somos quienes somos a través del otro. Yo no puedo ser sin ti.
Invitamos a representantes de todas las formaciones políticas a participar en nuestro proyecto nacional. Tuvimos la primera elección democrática de nuestra historia. Luego, los representantes de esos partidos que fueron elegidos democráticamente se sentaron a escribir una constitución y una declaración de derechos. Trabajaron por un propósito común, con miras a la meta común de construir una nación en la que todos los ciudadanos tuvieran las mismas oportunidades de prosperar.
Nos dimos cuenta de que no podíamos esconder nuestro dolor debajo del tapete y se creó un mecanismo para incentivar a los perpetradores de la violencia a que buscaran un perdón legal (amnistía de la persecución), siempre y cuando sus acciones tuvieran una motivación política y que estuvieran dispuestos a contar toda la verdad.
Llamamos a este mecanismo la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, institución y proceso que tuve el honor de liderar. Aprendimos acerca de la especial relación entre verdad y perdón, cuán importante es para las víctimas y los perpetradores contar y escuchar sus historias, y que estas sean reconocidas por los otros.
Siempre llega un momento para reconocer nuestro papel dentro del conflicto cuando hay dificultades en el proceso, de dejar de culpar a los otros y de enderezar las cosas para el beneficio de nuestros niños, de nuestro país y de nuestro mundo compartido, que es nuestro hogar.
Felicitaciones, Colombia. Que Dios los bendiga en el camino que tienen por delante.
Con amor,
ARZOBISPO EMÉRITO DESMOND TUTU
Ciudad del Cabo
Ciudad del Cabo
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Sudáfrica
miércoles, 29 de agosto de 2012
La Diócesis de Quibdó comparte la caminada pastoral
Compartiendo con ustedes la caminada pastoral
1. Durante los meses de mayo y junio tuvimos expuesta en el Convento de Quibdó (sede administrativa diocesana) la exposición: "velorios y santos vivos", elaborada bajo la coordinación del Centro de Estudio Afrocolombiano de la Universidad Nacional y el Museo Nacional de Colombia, con el apoyo del MinCultura, para visibilizar los aportes de la población afro. Lo hicimos con el ánimo de tener una exposición permanente que nos ayudara a celebrar el Mes de la Afrocolombianidad, para ayudarle a la población desplazada que vive en Quibdó (la mitad de sus habitantes) a realizar sus duelos, para suplir su falta por las imposiciones del conflicto, y para difundir los valores de la afrocolombianidad, vivos y sonantes en los rituales del Gualí, los Novenarios y las Fiestas Patronales.
En nuestro caso, la exposición tuvo una mirada local y la iniciamos en la Capilla de la Memoria (en la capilla del convento tenemos registrados 900 asesinatos de líderes y lideresas afro, indígenas y mestiz@s, y desde allí iniciamos la caminada; durante los casi dos meses de la exposición pasaron por nuestra sede: personas de organizaciones, administraciones municipal y departamental, otras iglesias, universidades, cultores y cultoras, estudiantes... En la inauguración se hizo presente un grupo de investigación del Alabao de la Universidad Tecnológica del Chocó y alabaoras tradicionales. Un acto que nos ayudó a proyectar la exposición fue la realización de conversatorios temáticos, desde ellos nació la idea de seguirnos reuniendo mensualmente con jóvenes de varios centros universitarios y seguir realizando conversatorios mensuales de promoción cultural.
Un grupo de jóvenes pertenecientes a la Pastoral y al servicio de comunicaciones de nuestra Diócesis ofició de guía, contaban con camisetas apropiadas y, de vez en cuando, también acompañaban a nuestr@s visitantes. Hubo días arduos en esta labor, pero muy significativos.
Para conocimiento de algun@s, en noviembre de 2008 nos reunimos en el Encuentro Nacional de Delegad@s de Pastoral Afrocolombiana, en Bogotá; la persona invitada para aportar a nuestra formación fue Jaime Arocha, coordinador del Centro de Estudios Afrocolombianos de la UTCH.
La exposición está a la orden, y uds. también la pueden tener en sus territorios. en la cuenta de la Diócesis de Quibdó se pueden observar algunas imágenes y en este vínculo pueden encontrar información pertinente. Llevar la exposición a sus territorios no tiene costo alguno pues el museo cubre los gastos, sólo le toca a uno responder por los cuadros y hacer una motivación y programación que se pueda cumplir y que responda a los tiempos de la población a la cual se quiere llegar.
2. Ciudad de México, Junio 21: tuvimos la oportunidad de compartir con unas 15 organizaciones de Derechos Humanos de México, sobre nuestra presencia pastoral en el Atrato en medio del conflicto. Fue una experiencia interesante, y de mucho testimonio de parte de l@s defensor@s de DD.HH.
3. Diócesis sin obispo: en estos 17 meses nuestra Diócesis ha estado sin obispo titular; a los cuatro compañeros que conformamos el Consejo de Consultores, nos ha tocado una ardua labor administrativa. En estos tiempos la presencia de actores armados es permanente y aumenta, tanto en el campo como en la ciudad.
4. Labor Pastoral: durante este año los vicarios, por mandato de la Asamblea (en nuestras asambleas pastorales hay mayor participación de laic@s que de sacerdotes), nos hemos dedicado a evaluar, junto con los 24 equipos evangelizadores y 15 servicios de animación, todo el quehacer pastoral de la Diócesis.
Enseñanza de cantos inculturados: con los 14 equipos de la Pastoral Urbana participamos en un espacio de enseñanza de cantos inculturados y de formación pastoral y cultural sobre el canto litúrgico; esta misma tarea la llevamos a cabo en las visitas a los equipos rurales. Al final de 2012 estaremos entregando a cada equipo un cancionero con 800 canciones, la mayoría canciones propias de nuestro pueblo en distintas culturas y latitudes.
Para el mes de noviembre vamos a tener un taller bíblico con enfoque afro, coordinado por el CEDEBI, para todos los evangelizadores de la Diócesis de Quibdó. Durante ese mismo mes, un equipo conformado por una persona de la organización COCOMOPOCA, otra de Christian AID (agencia británica que nos financia algunas actividades con la organización mencionada) y otra de nuestro equipo, se viajará al Estado de Amazonas en el Brasil, para compartir varios días en una comunidad con varios líderes y lideresas quilombolas de la región.
Para el mes de diciembre ya estamos preparando la novena con elementos propios de nuestra región.
Organización: En conjunto, Pastoral Social, Pastoral Indígena, Pastoral Afro y Covijupa diocesana, coordinamos, con líderes de las organizaciones, temas relacionados con incidencia, exigibilidad, etnodesarrollo, atención a víctimas y visibilización de la problemática minera. Nuestra Diócesis tiene 11 opciones, una de ellas se relaciona con las organizaciones de base.
5. Por estos meses estoy encargado de la Parroquia de mi pueblo, Yuto, y estamos motivando a la Comunidad Parroquial para que en noviembre celebremos la fiesta en honor de San Martín de Porres, y ya conseguimos los donantes de la imágen. Si tienen aportes y comentarios para anexarlos a la novena, bienvenidos sean.
Grosso modo, esta es una radiografía de nuestro quehacer pastoral.
Tres experiencias de nuestra caminada en materia de inculturación:
Pbro. Sterlin Londoño Palacios 1. Catequesis: Desde hace 4 años, elaboramos entre un buen grupo de personas, un manual de catequesis de primera comunión. Después de imprimirlo y empezar a usarlo en varias parroquias, le hemos hecho ajustes, aspiramos finiquitarlo para el próximo año y que se utilice en todas las parroquias de la Diócesis. Quibdó tiene 24 parroquias: 14 en la capital departamental y 10 en la parte rural (1 de población indígena, 1 de población mayoritaria mestiza y 8 de población mayoritaria afro. También tenemos dos centros misioneros con presencia permanente de sacerdotes; uno de ellos en Beté (nombre de una etnia africana de ascendencia yoruba).
2. Tiempos fuertes: hace más de 6 años que en Semana Santa y Navidad elaboramos folletos propios para utilizar en todas las parroquias; para el próximo año vamos a tener un plan unificado de predicación en las fiestas patronales.
3. Organizaciones: asesoramos al Consejo Comunitario del Alto Atrato para elaborar su Plan de Etnodesarrollo y, en este momento, junto con los párrocos del área de influencia y el director de Pastoral Social de la Diócesis, apoyamos la materialización de un plan integral de gestión, incidencia y exigibilidad. Juan Carabalí, [politólogo] de la CNOA, también nos ha acompañado en este propósito. los resultados en este sentido en los últimos dos meses han sido:
a) Coadyuvar en la presentación de un informe de seguimiento al Auto 005 presentado a la Corte Constitucional (bajo la coordinación de Ariel Palacios, de CNOA y Codhes)
b) Avanzar en la materialización de dos convenios, uno con MinEducación y otro con MinSalud (nuestros puntos de apoyo en los ministerios son las secciones de etnias, todos los ministerios las tienen). La siguiente sección de incidencia y gestión será la primera semana de septiembre, en ella vamos a visitar instituciones que apoyan la parte productiva y la generación de excedentes. Aspiramos, para el mes de noviembre, consolidar una mesa interinstitucional en Bogotá, con instituciones con las que hayamos avanzado en convenios.
Vicario de Pastoral Afro
Diócesis de Quibdó
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Quibdó, Chocó, Colombia
jueves, 23 de agosto de 2012
Comunicado público de la Diócesis de Tumaco: más es lo que no se conoce
Como Diócesis de Tumaco nos unimos al dolor y al clamor de las personas y comunidades de esta Costa Pacífica Nariñense en donde nos vemos enfrentados a vivir y resistir en un conflicto social y armado que ya perdura por más de diez años y que agobia cada vez más, con sus nuevos atropellos a una vida digna y tranquila.
A nivel nacional se han conocido poco a poco algunos de los hechos más sobresalientes de los últimos días: la voladura de por lo menos ocho torres de energía (los días 10, 16 y 18 de agosto) con la consecuencia de que los cuatro municipios costeros de Barbacoas, Roberto Payán, Magüí Payán y Tumaco, es decir una población de más de 250.000 habitantes quedó sin el fluido eléctrico; el Municipio de Tumaco sufre el apagón ya por 12 días. En los campos minados sembrados alrededor de las torres derribadas en el Resguardo Indígena Awá Inda Sabaleta perdieron la vida cuatro personas civiles y un militar; unas siete personas quedaron gravemente heridas. Los trabajos de reparación de las torres tuvieron que ser suspendidos por falta de seguridad durante varios días y dos comunidades indígenas awá, Pilvicito y Nortal, quedaron confinadas por el peligro de campos minados.
La falta de energía ha agravado más la situación de los servicios de salud y educación que de por sí son débiles: el bombeo de agua en la ciudad de Tumaco colapsó, se declaró la emergencia sanitaria en el sistema hospitalario, los centros educativos suspendieron clases y se adelantaron las vacaciones de octubre. Los precios de la canasta familiar aumentaron.
Se conoció a nivel nacional también la voladura de varios tramos del oleoducto transandino (el día 9 de agosto un tramo en el Municipio de Mallama; en la noche del 18 al 19 de agosto un tramo en el Km 96 de la carretera Tumaco-Pasto y otro tramo en la vereda Ensillada, Municipio de Ricaurte); causaron la contaminación de los ríos Güisa, Guelmambí, Ispí y Saundé, que bañan los municipios de Ricaurte, Barbacoas, Roberto Payán y Tumaco.
Estos hechos públicos lastimosamente sólo son la punta del iceberg de la situación de conflicto y violencia en nuestra región.
Como Diócesis queremos poner en conocimiento además nuestra gran preocupación por la tasa tan alta de homicidios: en el mes de julio se registraron en el Municipio de Tumaco oficialmente 32 muertes violentas. Sin embargo sabemos que sólo en una de las parroquias de la zona carretera los actores armados ilegales asesinaron en un mes entre junio y julio más de 25 personas y tuvieron que desplazarse forzosamente un sinnúmero de pobladores.
Sigue la presión sobre pequeños y grandes comerciantes a través de la extorsión generalizada, lo que ha obligado a muchos a abandonar la zona, por el miedo a que también en su negocio estalle una bomba.
Además, desde el atentado a la estación de policía de Tumaco sufrido en el mes de febrero, han continuado los artefactos explosivos lanzados en contra de las instalaciones de la Fuerza Pública (como el día 17 de agosto contra la Cuarta Brigada), aumentando la zozobra en sus alrededores.
Por la ausencia de la energía eléctrica se incrementó aún más la inseguridad en los barrios y en las veredas de la zona, donde los diferentes actores armados ilegales siguen haciendo su control territorial sangriento.
Este tipo de hechos no son nuevos. Los venimos sufriendo desde gobiernos anteriores. Lo que se evidencia cada vez más es que las soluciones son demasiado ocasionales, inmediatistas y limitadas para salir de las consecutivas emergencias. Este conflicto social y armado no se puede solucionar sólo con respuestas bélicas.
Por lo tanto, AL GOBIERNO NACIONAL le pedimos que sus respuestas se enfoquen a promover procesos sostenidos de desarrollo comunitario, consideren la visión de esta población y permitan recuperar la esperanza en un futuro posible.
A LA GUERRILLA DE LAS FARC-EP le exhortamos que respeten el Derecho Internacional Humanitario y le recordamos que son los más pobres del pueblo quienes más sufren por sus acciones: el pequeño pescador quien está obligado a vender su producto al primer postor y a precios más bajos; la madre cabeza de familia quien se rebusca el diario vivir porque ya no puede vender sus bolos o helados en las puertas de las escuelas; la conchera que no encuentra comprador para su producto con el peligro de que éste se dañe; el campesino o indígena confinado que no puede trabajar en su finca; el contratista de la empresa eléctrica que tiene que exponer su vida en el arreglo de las torres derribadas dejando a su familia angustiada; los niños y niñas que pierden clases y la única comida que algunos reciben en los restaurantes escolares; los empleados de los negocios y la ciudadanía en general quienes tienen que invertir bastante dinero para poner a funcionar una planta eléctrica; la madre de familia enferma que ve postergada su atención médica.
A TODOS LOS ACTORES ARMADOS ILEGALES que, por la lucha por el control territorial y de la economía ilegal, mantienen cautivos a barrios y comunidades enteras, que respeten la convivencia del diario vivir de las comunidades de la Costa Pacífica Nariñense, que no involucren a la población civil y, sobre todo, que respeten la vida, que es sagrada.
Hacemos memoria de las víctimas de la violencia de este mes de agosto en el municipio de Tumaco:
Ago 1: Asesinado con arma de fuego Manuel Antonio Moya Cifuentes, de 37 años.
Ago 8: Asesinado con arma de fuego un hombre sin identificar y heridas dos personas más.
Ago 9: Asesinado con arma de fuego Luis Evaristo Tello, 40 años, padre de cinco hijos.
Ago 9: Asesinado con arma de fuego Junior Jair Angulo Andrade, mototaxista, 22 años.
Ago 10: Asesinado por una mina antipersona José Melandro Pai Pascal, 17 años, indígena awá. Afectados física y psicológicamente: Alberto Pai, Eduardo Pai y Jhon Alexander Pérez Pantoja. Dos comunidades indígenas, Pilvicito y Nortal, confinadas.
Ago 11: Asesinado Eliécer Chalar Cortés, de 16 años.
Ago 12: Muerto por mina antipersona un soldado profesional sin identificar y herido otro soldado.
Ago 14: Asesinado con arma de fuego el estudiante Carlos Isaac España Solís, de 18 años.
Ago 15: Muertos por una mina antipersona 3 trabajadores de Cedenar: Arcelino Chávez Hoyos, 34 años, Ángel Arbey Ordóñez Andrade, 27 años y el indígena Silvio Antidio Loza. Quedan heridas cuatro personas más, entre ellos los indígenas awá Santiago Pascal y Aldinebar Rodríguez.
Ago 16: Asesinada Neysi Maribel García Ramírez, 35 años; heridas de gravedad las mujeres Claudia Teresa Cabezas Quintero, 21 años, y Yureidys Canticús Guevara, 24 años. Asesinada una mujer sin identificar en la Vereda Buchely.
Ago 18: Asesinado Alexis Mina, 29 años.
La palabra de Jesucristo “Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10) vale también para estos pueblos afro, indígenas y mestizos de la Costa Pacífica Nariñense y exige a todos esforzarnos en avanzar en esta dirección.
Diócesis de Tumaco, el 22 de agosto de 2012
A nivel nacional se han conocido poco a poco algunos de los hechos más sobresalientes de los últimos días: la voladura de por lo menos ocho torres de energía (los días 10, 16 y 18 de agosto) con la consecuencia de que los cuatro municipios costeros de Barbacoas, Roberto Payán, Magüí Payán y Tumaco, es decir una población de más de 250.000 habitantes quedó sin el fluido eléctrico; el Municipio de Tumaco sufre el apagón ya por 12 días. En los campos minados sembrados alrededor de las torres derribadas en el Resguardo Indígena Awá Inda Sabaleta perdieron la vida cuatro personas civiles y un militar; unas siete personas quedaron gravemente heridas. Los trabajos de reparación de las torres tuvieron que ser suspendidos por falta de seguridad durante varios días y dos comunidades indígenas awá, Pilvicito y Nortal, quedaron confinadas por el peligro de campos minados.
La falta de energía ha agravado más la situación de los servicios de salud y educación que de por sí son débiles: el bombeo de agua en la ciudad de Tumaco colapsó, se declaró la emergencia sanitaria en el sistema hospitalario, los centros educativos suspendieron clases y se adelantaron las vacaciones de octubre. Los precios de la canasta familiar aumentaron.
Se conoció a nivel nacional también la voladura de varios tramos del oleoducto transandino (el día 9 de agosto un tramo en el Municipio de Mallama; en la noche del 18 al 19 de agosto un tramo en el Km 96 de la carretera Tumaco-Pasto y otro tramo en la vereda Ensillada, Municipio de Ricaurte); causaron la contaminación de los ríos Güisa, Guelmambí, Ispí y Saundé, que bañan los municipios de Ricaurte, Barbacoas, Roberto Payán y Tumaco.
Estos hechos públicos lastimosamente sólo son la punta del iceberg de la situación de conflicto y violencia en nuestra región.
Como Diócesis queremos poner en conocimiento además nuestra gran preocupación por la tasa tan alta de homicidios: en el mes de julio se registraron en el Municipio de Tumaco oficialmente 32 muertes violentas. Sin embargo sabemos que sólo en una de las parroquias de la zona carretera los actores armados ilegales asesinaron en un mes entre junio y julio más de 25 personas y tuvieron que desplazarse forzosamente un sinnúmero de pobladores.
Sigue la presión sobre pequeños y grandes comerciantes a través de la extorsión generalizada, lo que ha obligado a muchos a abandonar la zona, por el miedo a que también en su negocio estalle una bomba.
Además, desde el atentado a la estación de policía de Tumaco sufrido en el mes de febrero, han continuado los artefactos explosivos lanzados en contra de las instalaciones de la Fuerza Pública (como el día 17 de agosto contra la Cuarta Brigada), aumentando la zozobra en sus alrededores.
Por la ausencia de la energía eléctrica se incrementó aún más la inseguridad en los barrios y en las veredas de la zona, donde los diferentes actores armados ilegales siguen haciendo su control territorial sangriento.
Este tipo de hechos no son nuevos. Los venimos sufriendo desde gobiernos anteriores. Lo que se evidencia cada vez más es que las soluciones son demasiado ocasionales, inmediatistas y limitadas para salir de las consecutivas emergencias. Este conflicto social y armado no se puede solucionar sólo con respuestas bélicas.
Por lo tanto, AL GOBIERNO NACIONAL le pedimos que sus respuestas se enfoquen a promover procesos sostenidos de desarrollo comunitario, consideren la visión de esta población y permitan recuperar la esperanza en un futuro posible.
A LA GUERRILLA DE LAS FARC-EP le exhortamos que respeten el Derecho Internacional Humanitario y le recordamos que son los más pobres del pueblo quienes más sufren por sus acciones: el pequeño pescador quien está obligado a vender su producto al primer postor y a precios más bajos; la madre cabeza de familia quien se rebusca el diario vivir porque ya no puede vender sus bolos o helados en las puertas de las escuelas; la conchera que no encuentra comprador para su producto con el peligro de que éste se dañe; el campesino o indígena confinado que no puede trabajar en su finca; el contratista de la empresa eléctrica que tiene que exponer su vida en el arreglo de las torres derribadas dejando a su familia angustiada; los niños y niñas que pierden clases y la única comida que algunos reciben en los restaurantes escolares; los empleados de los negocios y la ciudadanía en general quienes tienen que invertir bastante dinero para poner a funcionar una planta eléctrica; la madre de familia enferma que ve postergada su atención médica.
A TODOS LOS ACTORES ARMADOS ILEGALES que, por la lucha por el control territorial y de la economía ilegal, mantienen cautivos a barrios y comunidades enteras, que respeten la convivencia del diario vivir de las comunidades de la Costa Pacífica Nariñense, que no involucren a la población civil y, sobre todo, que respeten la vida, que es sagrada.
Hacemos memoria de las víctimas de la violencia de este mes de agosto en el municipio de Tumaco:
Ago 1: Asesinado con arma de fuego Manuel Antonio Moya Cifuentes, de 37 años.
Ago 8: Asesinado con arma de fuego un hombre sin identificar y heridas dos personas más.
Ago 9: Asesinado con arma de fuego Luis Evaristo Tello, 40 años, padre de cinco hijos.
Ago 9: Asesinado con arma de fuego Junior Jair Angulo Andrade, mototaxista, 22 años.
Ago 10: Asesinado por una mina antipersona José Melandro Pai Pascal, 17 años, indígena awá. Afectados física y psicológicamente: Alberto Pai, Eduardo Pai y Jhon Alexander Pérez Pantoja. Dos comunidades indígenas, Pilvicito y Nortal, confinadas.
Ago 11: Asesinado Eliécer Chalar Cortés, de 16 años.
Ago 12: Muerto por mina antipersona un soldado profesional sin identificar y herido otro soldado.
Ago 14: Asesinado con arma de fuego el estudiante Carlos Isaac España Solís, de 18 años.
Ago 15: Muertos por una mina antipersona 3 trabajadores de Cedenar: Arcelino Chávez Hoyos, 34 años, Ángel Arbey Ordóñez Andrade, 27 años y el indígena Silvio Antidio Loza. Quedan heridas cuatro personas más, entre ellos los indígenas awá Santiago Pascal y Aldinebar Rodríguez.
Ago 16: Asesinada Neysi Maribel García Ramírez, 35 años; heridas de gravedad las mujeres Claudia Teresa Cabezas Quintero, 21 años, y Yureidys Canticús Guevara, 24 años. Asesinada una mujer sin identificar en la Vereda Buchely.
Ago 18: Asesinado Alexis Mina, 29 años.
La palabra de Jesucristo “Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10) vale también para estos pueblos afro, indígenas y mestizos de la Costa Pacífica Nariñense y exige a todos esforzarnos en avanzar en esta dirección.
Diócesis de Tumaco, el 22 de agosto de 2012
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miércoles, 15 de agosto de 2012
Rogativa a la Virgen de la Asunción en Navarro (Corregimiento Cali)
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Navarro, Cali, Valle del Cauca, Colombia
Curso de Pastoral Afro en Panamá
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Panamá
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