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martes, 25 de julio de 2017

CARTA DE LA PASTORAL AFROCOLOMBIANA AL PAPA FRANCISCO

Con ocasión de la visita que el papa Francisco hará a nuestro país, la Pastoral Afrocolombiana envía una fraternal saludo al hermano Francisco, manifestándole sus anhelos y esperanzas en el contexto del proceso de reconciliación que estamos emprendiendo como nación. 


Le recuerdan en la carta la violencia histórica que se dio en la Trata Transatlántica y cómo en ese "vergonzoso comercio estuvo involucrada la Iglesia. Por otra parte también le recuerda al Papa el inmenso legado de Monseñor Gerardo Valencia Cano, obispo de Buenaventura. Se hace mención de la celebración del Decenio Internacional Afrodescendiente, con el cual se busca contribuir a la dignificación de los pueblos afro en todo el mundo. 


Acceda a la carta en el siguiente link:



miércoles, 4 de mayo de 2016

Misa afro en Quito-Ecuador

Las misas afro se caracterizan por tener un "tinte" espiritual propio. Son celebraciones llenas de colorido, de alegría, música y un profundo sentido comunitario. Las comunidades afro reconocen, ante todo, que su caminar se hace en comunidad. Sus cantos conservan en su gran mayoría los sonidos africanos, el tambor, es uno de los instrumentos que trasmite vibraciones al corazón. 

La celebración de la fe en las comunidades afro, no es un "momento" apartado de la vida, sino que la misma vida diaria es expresión real de lo que se cree y ama. De allí que la dimensión artística sea a la vez un decir hacia afuera, y un recoger hacia el corazón.

En las comunidades afro en particular, hacer rememoración de la historia es una urgencia siempre presente, por ello la experiencia religiosa contribuye a las más profundas ansias de libertad y justicia.

Hemos tenido el agrado en el mes de marzo de compartir cerca de un mes con las comunidades afroecuatorianas, especialmente en sus encuentros religiosos, por ello el vídeo que presentamos a continuación, muestra la historia, las experiencias de vida, las motivaciones y los anhelos de un grupo que dedica gran parte de su tiempo a la animación litúrgica en la Arquidiócesis de Quito-Ecuador.

Sin más preámbulos, esta es la entrevista.



martes, 4 de agosto de 2015

MENSAJE FINAL DEL EPA HAITI 2015

A continuación les reproducimos el Mensaje final de XIII Encuentro de Pastoral Afro, realizado en días pasados en Haití. 

MENSAJE DEL XIII ENCUENTRO
DE PASTORAL AFROAMERICANA Y CARIBEÑA- HAITÍ
“He venido para que tengan vida y vida en abundancia” Jn. 10,10

Nos hemos reunido en el XIII Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña (EPA), en el Centro de espiritualidad Siloé de los Padres Oblatos, diócesis de Les Cayes, municipio de Camp-Perrin, República de Haití, del 20 al 27 de julio de 2015, más de 200 delegados de Paraguay, Brasil, Ecuador, Colombia, Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Cuba, México, Estados Unidos de América y Haití, entre los que estamos laicos, laicas, seminaristas, novicios religiosos, religiosas, sacerdotes religiosos y diocesanos, obispos y el Cardenal Chibly Langlois, Obispo de Les Cayes y Presidente de la Conferencia Episcopal de Haití.

Durante nuestras reflexiones en torno al tema: “El pueblo afroamericano y caribeño protagonista de su historia y su desarrollo humano integral” y bajo el lema “Negritud solidaria, fuerza transformadora”, pudimos constatar que:

  • El racismo, la discriminación, la desigualdad, la exclusión y la pobreza siguen vigentes en la vida del pueblo afroamericano y caribeño, afectando de manera particular a las mujeres, jóvenes, niños y niñas.  
  • El modelo de desarrollo vigente -economicista, capitalista, extractivista, neo liberal- no permite al pueblo afroamericano y caribeño ser “protagonista” de su propio desarrollo; porque vulnera la seguridad alimentaria, el derecho al agua y a la salud, lo cual afecta de diferentes maneras su calidad de vida.  
  • Vivimos en territorios geo estratégicos, biodiversos, multiculturales y pluriétnicos.
  • Es evidente la alegría de nuestro pueblo, su capacidad de reproducir la vida, la resistencia y la habilidad para vivir con pocos recursos. 
  • El Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2015-20025), declarado por las Naciones Unidas, es una oportunidad para promover, proteger y defender los derechos del pueblo afroamericano y caribeño; y lograr el reconocimiento, la justicia, la igualdad y el desarrollo propio sostenible.  

Estas realidades nos llevan como Agentes de Pastoral Afroamericana y Caribeña a proponer:

  • Acciones pastorales que conduzcan al pueblo afroamericano y caribeño a vivir el proyecto del Reino de Dios con un gran sentido eclesial y social, según el Evangelio. 
  • Un modelo de desarrollo propio, que contemple aspectos económicos, políticos, sociales, espirituales, culturales y ambientales, donde se valore a los afrodescendientes como seres humanos capaces de optar por su bienestar.  
  • Favorecer una economía solidaria y una vida feliz con dignidad. Este modelo prolonga la vida humana, establece relaciones armónicas con la madre naturaleza, procura el equilibrio ecológico, garantiza la existencia de los recursos naturales y la biodiversidad. Construye ciudadanía y democracia plena, establece relaciones de respeto e igualdad entre hombres y mujeres. Contempla la libertad, el desarrollo holístico, sustentado en la identidad dinámica, la capacidad de diálogo con otras culturas y religiones, en una relación de igual a igual. 
  • Mantener la esperanza y la vida del pueblo afrodescendiente, promoviendo un diálogo permanente entre fe y cultura e implementando un modelo de producción con identidad cultural y conciencia étnica, donde se valoren nuestras prácticas organizativas tradicionales; se promueva el relevo generacional y se fortalezca la etnoeducación.   
  • Construir y dinamizar una plataforma de Pastoral Afroamericana y Caribeña que permita articular e intercambiar las experiencias de fe y conocer las distintas realidades del pueblo afroamericano y afrocaribeño en nuestros países, cumpliéndose así con los objetivos del Secretariado de Pastoral Afroamericana y Caribeña (SEPAC).
Las Sagradas Escrituras al igual que el magisterio de la Iglesia nos interpelan para denunciar valientemente los atropellos cometidos contra los afroamericanos y otros grupos vulnerables (Santo Domingo, n. 107). El Documento de Aparecida expresa su preocupación sobre los grupos indígenas y afros, y nos interpela para que como Iglesia nos preocupemos en ayudar a preservar la identidad de los pueblos que emergen como un kairós en la Iglesia y en la sociedad: “La Iglesia defiende los auténticos valores culturales de todos los pueblos, especialmente de los oprimidos, indefensos y marginados, ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado manifiestas en la sociedad moderna” (DA, n. 532).


Como Agentes de Pastoral Afroamericana y Caribeña nos comprometemos a:
  • Posicionar en la agenda de las conferencias episcopales la Pastoral Afroamericana y Caribeña como opción eclesial en defensa de nuestros pueblos empobrecidos y excluidos.
  • Animar, visibilizar y articular la Pastoral Afroamericana y Caribeña en los distintos países, promover la divulgación de sus acciones en los medios de comunicación.
  • Promover el respeto, cuidado y aprovechamiento racional de los recursos naturales para la conservación de la “Casa Común”.
  • Construir y mantener la Red Católica Solidaria Afrodescendiente en América, como una alternativa para dar respuestas concreta para el desarrollo de nuestros pueblos afrodescendientes.
  • Participar activamente en las propuestas que se están generando en los distintos países con respecto al Decenio Internacional de los Afrodescendientes.
Que Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América Latina y el Caribe, y Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Patrona de Haití, nos acompañen en este caminar de anunciar el evangelio de Jesucristo para que nuestros pueblos afrodescendientes en Él tengan vida, vida en abundancia (Jn 10,10).


Camp – Perrin, 27 de Julio de 2015.

Mons. Pierre-Antoine Paulo, OMI
Obispo de Port-de-Paix  
Presidente del CECI

P. Venanzio Mwangi Munyiri IMC.
Secretariado de Pastoral Afroamericana y Caribeña (SEPAC)



jueves, 16 de julio de 2015

Combonianos con el pueblo tumaqueño

Nuevo Milenio, Tumaco. La carnada de la guerra
Los nombres han sido cambiados por razones de seguridad

Brilla el sol del mediodía en el Barrio Nuevo Milenio, no se ven ni por asomo las sombras refrescantes de la tarde. Hace calor y no hay agua potable a orillas del mar Pacífico. A treinta metros de la casa de nuestra guía, nacen del barro que deja la marea baja cientos de casas palafíticas de madera, habitadas por desplazados del conflicto armado: familias que huyeron del Charco, de Magui, de la Tola, de Barbacoas y de las veredas del mismo Tumaco.


-“No podemos ir a los manglares, hay tres muertos allá”- Me advierte la guía, una niña de 19 años, afro como el 92% de la población de Tumaco, que habla con la naturalidad de alguien que creció en medio de las balaceras, los muertos y las bombas. –“No se sabe quién los mató, pero nadie va a reclamar esos cuerpos, acá le tienen mucho miedo a los grupos”. –


Con “los grupos” la niña se refiere a cualquiera de los grupos armados ilegales que han controlado el barrio. Es tan largo ya el repertorio de nombres, que de verdad a veces no saben quién es el que manda. Hace nueve años cuando se construyó el barrio sobre unos terrenos baldíos, a unos pasos de la planta de Ecopetrol, no había ninguno. Luego llegaron las pandillas ofreciendo trabajo, esas pandillas se volvieron los Rastrojos, pero ellos perdieron la guerra con las guerrillas. Hoy el barrio lo controlan las Farc.
Unos días atrás esa guerrilla mató a dos policías motorizados que se adentraron demasiado en el barrio, la respuesta fue la militarización intermitente. Es común ver en medio de las calles polvorientas a escuadras del Ejército fuertemente armadas, caminan con sigilo, en alerta continua, sin soltar sus fusiles, sin hablar con nadie.
-“Yo personalmente no me siento segura con ellos. Hace poco me asomé a la puerta de mi casa y habían cinco soldados. Uno siente pánico. Porque en el lugar donde ellos permanecen, es donde atacan”-, dice Martha*, la guía. (Nota al pie: Nombre cambiado por razones de seguridad)
En medio de las casas de madera que se levantan sobre lo que en otro lugar sería una playa, juega fútbol un grupo de niños casi desnudos. Juegan en medio de las basuras que no se llevó la marea alta. –“De un barrio así salió Pablito Armero”- cuenta Martha, orgullosa. Desde ahí no se oye el mar, no a esa hora del día.
-“Yo veía la marimba y decía cómo harán para tocar esa cosa tan inmensa. Empecé a cogerle cariño. Empecé a sentirla. Le aseguro que sé como suena cada tabla. La marimba es como el mar. Son las olas que bajan y suben, es el agua que canta”, cuenta entre sonrisas Pedro, marimbero central del grupo Cueros y Chonta que ganó hace dos años el Petronio Álvarez, el festival de música más importante del Pacifico.
Es un joven de 17 años, que dice que hace música desde que nació. Él también llegó al Nuevo Milenio huyendo de la guerra hace varios años. Vivía con sus papás y sus hermanos en Tablones Dulce una vereda de Tumaco. –“Era terrible allá, porque como habían cultivos ilícitos cada vez que llegaban las avionetas o los helicópteros, nos teníamos que esconder ¿Qué más hacíamos? No estábamos acostumbrados a tener esas máquinas en el campo. Yo veía esos aparatos, diminutos en el aire, y pensaba en cómo será volar”-.
Cuando Pedro toca la Marimba no está en Nuevo Milenio, no está en Tumaco, vuela. En su mente aparecen aves, los ríos de Tablones Dulce, notas; por eso cierra los ojos mientras le saca los sonidos del mar a la marimba. –“Cuando llegué a Nuevo Milenio fue difícil adaptarme. Donde vivo, no es tan conflictivo, a diferencia de la parte de adentro. A mi me da pánico entrar allá, uno no sabe que pensamientos o intenciones tendrán las personas que uno ve allá”-.
En la entrada del barrio hay un complejo de Ecopetrol fuertemente custodiado por el Ejército, rodeado de cercas, retenes y cámaras de vigilancia. Unos pasos más allá, luego de la única calle adoquinada del barrio, empiezan a aparecer las casas de madera de Nuevo Milenio. En su entrada queda una casa de ladrillo de una planta, pintada con colores vivos y con un letrero: “Centro Juvenil Afro”.
El espacio fue construido por la comunidad con el apoyo de los padres combonianos de la Diócesis de Nariño y el edificio es un respiro para cientos de jóvenes que van a leer los libros de su biblioteca, a cantar, a aprender a andar en zancos, a bailar o a hablar con Uli, una alemana de un pequeño pueblo de la parte oriental de su país, que desde hace tres años vive con los jóvenes de Nuevo Milenio.
Cuenta Uli que en ese barrio de 1.500 casas y 8.000 personas no hay ninguna infraestructura, no hay un puesto de salud, no hay una tienda mayor, y cuenta que lo que sí se ve del Estado es la Fuerza Pública omnipresente. –“Acá el mar llega debajo de las casas cada 12 horas y como el barrio y la ciudad no tienen agua potable, ni canalización de las aguas negras, se lleva todos los excrementos. Ni en Cali, ni en Bogotá se imaginan que existan zonas así“-.
Uli trabaja con los jóvenes, les dice que esa guerra que viven no es normal en otros países, los convence de que ellos tienen derecho a tener un proyecto de vida, aún en un municipio donde hay un desempleo del 70%, una tasa de necesidades básicas insatisfechas de 48,5% según el DANE y dónde solo el 4% de los jóvenes logran llegar a la Educación Superior. Cifras que están lejos, muy lejos, de la media nacional.
Pero lo peor, dice, es que la guerra se normalizó. Incluso ella que no creció en ese ambiente, ya se adaptó. -“Cuando llegué, una balacera me daba mucho susto.”- Ahora, cuenta Uli, como a todos los tumaqueños, no tanto. –“Es triste que los seres humanos nos acostumbremos a eso. Mira, niños de seis o siete años hablan de bombas y eso me duele en el alma”-
Junto a Uli camina Lina, una niña de 19 años con su hijo de brazos, Samuel. Ella terminó primaria y bachillerato. Es una mujer hermosa, segura y alegre como la mayoría de gente con la que hablamos allá. No parece haber en Tumaco nadie que se eche a la pena por su situación. Cuenta Lina que espera poder estudiar Trabajo Social. Uli la inspiró. Sabe que es muy difícil. Igual de difícil como conseguir empleo. “Las únicas opciones son: para los chicos, mototaxiar, y para las chicas, vender minutos o trabajar en casas de familia. Uno se enfrenta a la frustración de no poder hacer lo que realmente quiere“-.
La otra opción para los jóvenes son las armas, las legales o las ilegales; en un barrio como Nuevo Milenio son para muchos la mejor alternativa. De eso da cuenta el padre Daniel, un italiano que llegó a Tumaco hace 6 años. Dice que los jóvenes del barrio son una población de alta vulnerabilidad. Son jóvenes que vienen de familias pobres, que estudiaron en colegios que no los prepararon en nada, mucho menos para entrar a una Universidad. “No tienen ganas de soñar, porque soñar para qué. Piensan que se les llena la cabeza de ilusiones que después no pueden realizar”-.
Dice el padre que por eso muchos jóvenes sienten que el uniforme les puede dar una identidad y buscan entrar a la Policía o al Ejército. –“ Sabemos que si un negro entra al Ejército es para que lo metan al monte, no al despacho. Es para que sea carne de cañón. Fíjense quienes son los que mueren en los enfrentamientos, de donde son. Nuestros jóvenes, acá, se preparan para morir temprano”-.
Si no es el Ejército, la otra posibilidad son los grupos armados ilegales, un paso que quienes lo dan, entienden que no tiene reversa. Si salen es muertos o para ir a prisión. Los jóvenes de Nuevo Milenio son una carnada de la guerra.
Uli agrega que los muchachos que entran a apoyar esos grupos no saben nada de ideologías, van con ellos porque no tienen alternativa. -“Les ofrecen plata, poder, reputación y eso para cualquier muchacho de 15 o 16 años es atractivo.”-
Cuando uno pregunta a cualquier persona en Nuevo Milenio por las Farc, la gente se pone muy nerviosa. Nadie los ve, pero todos saben que están por cualquier lado. Casi tan omnipresentes como la misma Fuerza Pública. –“Para nadie es un secreto, cualquiera en Tumaco le va a contar que las Farc tienen control sobre todo el territorio”, afirma José Luis, director de la Casa de la Memoria de Tumaco.
El problema, dice, va más allá de las Farc. Antes ya ha habido muchos otros grupos: los paras de las AUC que mataron a Yolanda Cerón en el centro del pueblo y que lanzaron cientos de cuerpos al río en un sitio conocido como el Tigre, los Rastrojos que controlaban parte de la ciudad y que causaron miles de desplazamientos, el Frente Comuneros del sur del ELN, que en días pasados pintó muchas fachadas del centro de Tumaco, y por supuesto las Farc. Hoy a esa guerrilla la combaten miles de soldados de la Fuerza de Tarea de Acción Conjunta “PEGASO”, una inmensa maquina militar que articuló tres brigadas del Ejército Nacional. Y con todo eso, el fin de la guerra parece lejano.
José Luis cuenta que en Tumaco hay bombas todos los días. En el 2012 hubo una que hirió a 70 personas, mató a siete civiles y a dos policías. Eso nunca salió en los medios de comunicación nacionales, como ahora que todo el mundo habla de Tumaco. Dice que hoy importa porque hay un proceso de paz en La Habana y hay gente que necesita poner la lupa en la guerra. –“Antes Tumaco no le llamaba a nadie la atención, eran bombas en un departamento marginal, en un municipio marginal, pobre y afrocolombiano. Ahí hay un grado de racismo”-.
Aun así, espera que haya avances en el proceso de paz. Cree que si no hay acuerdos, regiones como Tumaco van a seguir sufriendo. –“Las Farc no están castigando a Bogotá, están castigando a las regiones más apartadas. Así que esperamos que la salida sea el diálogo, porque la otra alternativa es la guerra y eso acá no nos ha dado buenos resultados”.
La tradición de Tumaco no era la violencia. La tradición eran los pequeños palenques de esas comunidades de esclavos africanos que conquistaron su libertad y se organizaban democráticamente para defenderla. Quizás por eso a pesar de su pobreza, no se ven en situación de indigencia. Uli dice que eso le sorprendió cuando llegó de Centroamérica: no importa cuantas personas desplazadas lleguen, siempre encuentran una casa donde son acogidos. Es una larga familia extendida, en la cual sus miembros más jóvenes son el blanco de la violencia.
Al fondo del barrio Nuevo Milenio, en medio de los zancudos, del ruido de la música popular, del sofoco que retuerce la madera que alza las casas sobre el mar, hay una serie de puentes que conectan las calles del barrio. Los puentes los construyeron los hombres de la comunidad, incluso con ayuda de los jóvenes.
Los niños que juegan fútbol, ven la cámara de fotos y hacen sus mejores poses. Andan en calzoncillos y con camisetas sucias, saltan de puente a puente con una agilidad admirable. Mi guía nos había advertido que había que tener cuidado con las fotos, nadie toma fotos sin autorización de los que mandan. Aún así no hubo ningún problema. El barrio respiraba tranquilo la tarde de domingo.
Nuestra guía nos dice que los jóvenes que pasan por el Centro Afro son los pacifistas dentro de sus familias: “Si bien crecen con las bombas de Tumaco, también crecen con unos valores distintos. Creo que esta generación de jóvenes son los que van a empezar a construir la paz”-.
En el Centro Afro nos alcanza James. Es un muchacho robusto, de pelo chuto corto, que viste una camiseta negra, una cadena plateada y tiene los brazos tatuados. Es el líder de una banda, pero de cantantes de hip hop, salsa choque y reggueton romántico. Su banda se llama ARS por Autonomía, Resistencia y Sabiduría. La música le permitió resistir el reclutamiento forzado y la violencia de su barrio. “Es triste, pero desde la visión de los jóvenes, el estudio se ve como algo no rentable. Ahí es cuando llegan los grupos a lavarte el cerebro y, claro, atrapan a los que no tengan claro un proyecto de vida.”-
Cuenta que algunos amigos de su infancia, amigos que eran muy sanos, se fueron para los grupos ilegales o para la Fuerza Pública y ya están en “la paz del señor”. Añade que va a cantar un pedazo de su canción Grito de un Pueblo, una canción que nació de las bombas, de los atentados, una canción que es un grito de ¡Basta ya!.

“Estoy cansado de vivir en este mundo de maldad,
la guerra me lastima,
mi cuerpo se envenena
y no quiero que corra sangre por mis venas”

La voz de James se pierde en el murmullo del mar. Llega la tarde con la brisa caliente del Pacifico y con sus sombras. Es hora de irnos.



texto y fotos tomadas de: http://pacifista.co/nuevo-milenio-tumaco-la-carnada-de-la-guerra/?utm_content=buffer00e09&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer#sthash.PT7YdPpf.dpuf

jueves, 7 de noviembre de 2013

Encuentro de obispos con población afro y Pastoral Afroamericana, SEPAC - Bogotá, noviembre 4-7 de 2013


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MENSAJE FINAL

ENCUENTRO DE OBISPOS RESPONSABLES, SECRETARIOS EJECUTIVOS, SEPAC[1],  DE LA PASTORAL AFROAMERICANA Y CUANTOS PRESTAN SU SERVICIO EVANGELIZADOR ENTRE LOS PUEBLOS NEGROS


“La vida se manifestó, nosotros la hemos visto y les anunciamos”
(1 Jn 1,1-4)


Nos hemos reunido en Bogotá, Colombia del 04 al 08 de noviembre de 2013. Nuestro encuentro ha estado en el marco de la GS, n. 1: “las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, principalmente de los pobres y todos los que sufren son también las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón.”.

Hemos sido convocados por el Departamento de Cultura y Educación del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y queremos compartir con ustedes lo que hemos vivido en estos días, mientras caminamos al XIII Encuentro de Pastoral Afroamericana – EPA, que tendrá lugar en Haití (2015).

Hacemos nuestra la declaración del DA (cf. n. 96) cuando constata a través de una mirada sobre la realidad que la población Afroamericana continua viviendo en condiciones de pobreza y exclusión social en los diferentes países; la historia de los Afroamericanos está marcada por la exclusión social , económica, política y sobre todo racial. Desgraciadamente la identidad étnica es factor de subordinación social y esto nos desafía a unas acciones pastorales más efectivas con fuerza para superar esta realidad que implica para ellos una vida de privaciones y dificultades.

La lucha por la inclusión social y la superación del racismo que alcanza a los Afroamericanos está en el horizonte misionero de la iglesia, ya que su misión evangelizadora abraza con el amor de Dios a todos, especialmente, a los que sufren. “por eso no se pude separar de la solidaridad con los necesitados y de la promoción humana integral (…) los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio y un  Obispo, modelado según la imagen del Buen Pastor, debe estar particularmente atento en ofrecer el divino bálsamo de la fe, sin descuidar el ‘pan material´” (DA, n. 550).

Compartimos con alegría las diferentes iniciativas de revitalización de la cultura de origen africano en nuestro continente. La Conferencia de Aparecida reconoce en los Afroamericanos que ellos son portadores de una riqueza para nuestro continente y cita la expresividad corporal, las familias enraizadas y el sentido de Dios.

Recordamos a todos y reafirmamos que la Pastoral Afro Americana y Caribeña es una opción de la Iglesia Latinoamericana y del Caribe, asumida por el magisterio y expresada como tal en las diferentes Conferencias Generales; no es una expresión emotiva, nostálgica o folclórica ni tampoco es un camino eclesial aislado y paralelo, ni un movimiento reivindicativo, una especie de utopía política o una expresión de racismo a la inversa. Se trata de un espacio eclesial de comunión, inculturación y participación en la sociedad y al mismo tiempo es espacio de reconciliación y solidaridad[2]. Estamos en las periferias nombradas y amadas por el Papa Francisco.

El pueblo Afro Americano está llamado a ser protagonista de su propio desarrollo integral y no encontramos para ello instrumento mejor que las pequeñas comunidades de fe, núcleos de fe y de encuentro en los que la iglesia, como vientre materno engendra en la fe  y como madre la alimenta.

Queremos  acompañar el compromiso social y el profetismo de este pueblo que revestido de la fuerza de Dios se empodera de sus problemas y busca soluciones hasta la construcción de la ciudadanía eclesial y política.

Ante estas situaciones que desafían nuestra fe nosotros renovamos nuestros compromisos:

·  Acompañar los procesos de resistencia de los Pueblos y Comunidades Afro sean rurales o urbanas.
·  Buscar el dialogo y colaborar con aquellos grupos y organizaciones que trabajan con los Pueblos Afro para una mayor calidad de vida.
·  Fortalecer la Pastoral Afro obedientes al magisterio que en repetidas ocasiones nos ha invitado a ello ya que somos portadores de una Palabra de Salvación  y estamos llamados a fortalecer la cultura de la vida.
·  Buscar los medios de formación más adecuados para los laicos  y posibles vocaciones religiosas y sacerdotales Afro.
·  Sostener y acompañar los procesos pastorales con las mujeres negras ya que ellas son las verdaderas transmisoras de los valores culturales y cristianos.
·  Asistimos con fuerza y evidencia en los diferentes países a una pluriculturalidad que consideramos como un precioso valor y un desafío para la vivencia concreta de una necesaria interculturalidad.
·  Mantenemos con renovado esfuerzo y obedientes a las indicaciones del Papa Francisco nuestra opción preferencial y evangélica por los pobres y marginados y en consecuencia quisiéramos acrecentar y profundizar una presencia misionera y pastoral más fuerte entre las Poblaciones Afro.

Nos encomendamos a nuestra Señora de Aparecida y le pedimos que como Iglesia “sepamos discernir los signos de los tiempos y crezcamos en la fidelidad al evangelio; que nos preocupemos de compartir en la caridad las angustias y las tristezas, las alegrías y las esperanzas de los hombres y así les mostremos el camino de la salvación” (Plegaria Eucarística V/b 5).


Bogotá, 08 de Noviembre de 2013.


                Por los participantes,


+ Mons. Pablo Varela Server
Obispo Auxiliar de Panamá
Presidente del Departamento de Cultura y Educación

Pe. Vitor Hugo Mendes
Secretario Ejecutivo


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P. Efraín de León (Panamá), p. Rafael Savoia, p. Yurandyr Acevedo (Brasil) y la hna. Ruperta Palacios (México)

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Mons. Pedro Paulo (Haití), mons. Héctor Epalza (Colombia), p. Glyn Jemmot (Trinidad), p. Efraín de León (Panamá), hna. Ruperta Palacios (México), Nieves Méndez (Ecuador), mons. Eugenio Arellano (Ecuador), mons. Pablo Varela (Panamá) y p. Vitor Mendes (Brasil)

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Mons. Pedro Paulo (Port-de-Paix, Haití), anfitrión del XIII EPA 2015, y mons. Héctor Epalza (Buenaventura, Colombia)



[1] Secretariado de Pastoral Afroamericana y Caribeña – SEPAC.
[2] Cf. Encuentro de los Obispos Latinoamericanos de la Pastoral Afroamericana, Salvador, Brasil, octubre de 2008.

lunes, 26 de agosto de 2013

Un afro-sacerdote dedicado a promover el respeto por la diferencia

Los valores de Chocó para el mundo

Emigdio Cuesta nació en una región de Colombia donde no existen fronteras. Sólo se debe cruzar el rio Atrato en panga por cinco minutos y se puede pasar de Chocó a Antioquia y viceversa. De padre chocoano y madre antioqueña, Emigdio Cuesta entraña los valores de una región de Colombia en donde los de aquí y los de allá son uno solo: son primos, amigos, hermanos, familia.

Nacido en 1964 en Bojayá (Chocó), Emigdio Cuesta aprendió desde niño que entre ese municipio y Vigía del Fuerte (Antioquia), solo existía hermandad y el rio atrato como avenida fluvial. “En este sector, los chocoanos y los antioqueños compartimos la cultura negra. No hay frontera departamental. Allá todos somos parientes, familiares, conocidos”, afirma él sin vacilar.

Desde su origen, Emigdio Cuesta entraña también los valores de una región en donde la alegría, el trabajo, el respeto por la naturaleza, la solidaridad, el valor de la palabra y el valor del presente hacen parte de una visión de la vida, de una forma de relacionarse con el mundo. “Para mi ser chocoano y atrateño es una cultura, es un modo de ver el mundo, una manera de entenderse con los otros. Hay muchas cosas ahí que me gustan y que no quiero perder”, asegura con orgullo.

Por eso, a pesar de la unidad y la familiaridad con que se vive en esta región de Colombia, al cumplir 18 años, Emigdio decidió pasar en panga desde Vigía, donde sus padres lo llevaron a vivir desde los 7 años, hasta Bojayá para que en su cédula quedara registrado su origen chocoano. “Yo tengo una identidad chocoana arraigada y quería que eso quedara claro en mi cédula”.

Ese origen que lleva con orgullo a donde vaya, lo aprendió de su padre, Don Porfirio, agricultor y pescador que participaba en cuanta reunión comunitaria se hacía en el pueblo. Desde organizaciones de acción comunal, hasta organizaciones de velorios, novenas, entierros y consultas. Hijo de una familia de 10 hermanos, Emigdio aprendió entre Vigía del Fuerte y Bojayá costumbres como la de “Mano Cambiada”, hacer trabajos compartidos entre vecinos, o el trueque de alimentos, el valor de la palabra, el disfrute de la luna llena en una noche en canoa entre Quibdó y su pueblo, a disfrutar de una fiesta entre vecinos sin violencia, el valor de la solidaridad y el pensamiento colectivo por encima del individual. “De niño recuerdo que varias veces una familia quitaba la madera que separa las habitaciones de sus casas, para aportar para hacer la caja de un difunto, no importaba quién fuera, ni de dónde viniera”.

Esos mismos valores los ha ido llevando en su camino por el mundo como sacerdote, religioso y misionero de la comunidad del Verbo Divino, un camino que eligió a los 18 años cuando salió del colegio, en principio por pura curiosidad y no por llamado divino, como él mismo confiesa: “No hubo nada de llamados especiales ni del espíritu andando…sólo sentí curiosidad, entré y me fui quedando”.



Ser afro dentro de la iglesia, ser afro dentro de la sociedad


El padre Emigdio Cuesta no es sacerdote común y corriente. No tiene parroquia, no usa alba ni cleriman, no impone el evangelio. Prefiere “compartir con otros y otras su experiencia de fe” y cuando celebra misas, en lugar de alba usa túnicas de colores vivos, y en lugar de cantos tradicionales, invita grupos afrodescendientes para que bailen cumbias, abozaos o currulaos, ritmos de la región pacífica y de la región atlántica de Colombia. Él mismo participa de los bailes al final de la misa. Desde su ordenación como sacerdote, decidió vestirse diferente para hacer honor a su origen africano y se ordenó con una túnica que mandó a hacer especialmente para esa ocasión.

“A mí me parece que el reconocimiento y la visibilidad del pueblo afro y de sus valores, de su diferencia comienza por ahí…no es simple excentricismo…digamos, ¿por qué no se puede vestir uno como africano?...además, el negro y el gris son colores aburridos, en cambio, los colores africanos son vida, son fuerza, son alegría y los puedes ver de lejos…”, explica el padre sobre su decisión de vestir con colores alegres dentro y fuera de la Eucaristía. Sin embargo, no han faltado los sacerdotes que se niegan a celebrar con él, por sus túnicas de colores.

Desde su papel como sacerdote católico, el padre Emigdio Cuesta Pino siguió construyendo un mundo donde todos seamos iguales, respetando nuestras diferencias, una apuesta que ha tenido alegrías y dificultades. “Al principio no fue fácil para mí. A los tres meses ya quería devolverme para mi casa porque me sentía raro siendo el diferente del seminario, aunque nadie me discriminara yo sentía que me miraban cómo raro, como que ‘¿De dónde sacaron este espécimen?’”, recuerda entre risas, sobre sus primeros días en el Seminario cuando alcanzó a arrepentirse y a creer que sus padres tenían razón cuando le dijeron que “ser cura era solo para blancos”. Llegó a la iglesia católica en un momento de renovación y la congregación del Verbo Divino fue de las primeras en recibir personas afrodescendientes en sus seminarios.

Gracias a un consejero español entendió que ser el único afro que había en ese momento en el seminario podía ser una oportunidad de trabajar por los de su etnia y desde entonces, ese ha sido el fundamento de su trabajo, la razón de ser de su apostolado. De toda su región, él y otro coterráneo, el padre Óscar Córdoba, son los únicos sacerdotes. “Después de esa crisis empecé a reafirmar poco a poco mi ser afro y después me fue gustando…me fueron gustando las dos cosas: por un lado el ser afro y ahora sí gozándome el ser distinto, y por otro lado, el ser afro dentro de la iglesia, y el ser afro dentro de la sociedad”, asegura el padre.

Desde entonces, el padre Emigdio asumió el trabajo por la dignificación de su etnia como una apuesta. Ha estado siempre vinculado con la Pastoral Afrocolombiana, participa en la Comisión de Vida Religiosa Afro y ha promovido la celebración de las eucaristías afrocolombianas, una celebración que se caracteriza por su alegría, su colorido, la participación y su sentido de hermandad.

Como parte de su búsqueda, decidió realizar su experiencia pastoral en África con la intención de encontrarse con sus raíces. Durante dos años, entre 1991 y 1992, compartió con los habitantes de Botswana donde aprendió que son muy distintos a los colombianos pero tienen un origen común, por eso no duda en afirmar que “De esos momentos felices que uno puede hablar en su vida, es el encuentro con un africano en un país extranjero. El encuentro produce algo aquí adentro como que este y yo somos familia, este y yo nos hemos visto en algún lado, este y yo tenemos algo en común…sentimos que hay empatía”.

A finales de los 90’, durante la época más dura del conflicto armado, fue vicario parroquial en su región, en Vigía del Fuerte, entre 1994 y 1999, y con el párroco de Bojayá, el sacerdote Jorge Luis Mazo (Q.e.p.d), lideró el fortalecimiento de las organizaciones juveniles del medio Atrato y la creación de tiendas comunitarias que garantizaran el autoabastecimiento de los pobladores en una época en donde “los únicos que andaban por el río eran los ‘paras’, los guerrilleros, y los misioneros”, como él mismo recuerda. En 1999 regresó a Bogotá por miedo a perder su vida, luego de que su amigo y colega, el padre Jorge Luis Mazo fuera asesinado llegando a la ciudad de Quibdó en un bote donde él mismo iba a viajar el día anterior.

Aunque muchos cuestionan su forma de ejercer el sacerdocio para él “la iglesia tiene un campo de acción que va más allá de una parroquia”, y recuerda que más allá de evangelizar, quiere transformar la vida de los otros a partir de una actitud de alegría y servicio pues uno de sus postulados reza: “Uno tiene que vivir significativamente para alguien, para poder ser recordado. Ese es el verdadero significado de la resurrección”.



Un cura afro en el movimiento de derechos humanos


Al llegar a Bogotá, el padre Emigdio continuó con su apostolado “mostrando que dentro y fuera de la iglesia lo afro es una gran riqueza”. Al llegar a Bogotá después de los días de guerra en el Atrato, emprendió de nuevo la labor del fortalecimiento de la pastoral afrocolombiana y en el 2005 fue delegado por su comunidad religiosa para hacer parte del movimiento afrocolombiano. En el 2005 fue delegado como secretario ejecutivo de la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas – CNOA y desde allí promueve junto con las organizaciones afrocolombianas, procesos de construcción participativos, interlocución e incidencia política.

La apuesta desde la CNOA ha sido hacer incidencia política y visibilizar lo afro en distintos espacios políticos: “Muchas veces asistimos a un espacio simplemente para levantar la mano y decir: ‘Aquí estamos los afro’”.

Como Secretario ejecutivo, ha logrado posicionar la Conferencia como un interlocutor válido para hablar de las necesidades, los aportes y los derechos de la población afrocolombiana. Promovió la inclusión de la CNOA en las plataformas de derechos humanos, convocó a las organizaciones a realizar su plan estratégico, busca recursos y promueve espacios construidos entre todos. “No me interesa que nadie diga ‘Esto lo hizo el padre Emigdio’, me interesa que digan: “Esto lo hicimos entre todos, en la CNOA”.

Su llegada al movimiento de derechos humanos, como defensor de los derechos del pueblo afro, ha sido parte del recorrido que inició cuando empezó su vida sacerdotal en comunidades de base. Como integrante de la Mesa de organizaciones afrocolombianas y de otros espacios a los que asiste para llevar la voz de los afrodescendientes, parte de la base de que “siempre hay otra posibilidad de encuentro. Si no nos entendimos hoy, podemos entendernos mañana” y desde ahí, no duda en afirmar que hoy, la CNOA se ha constituido en un espacio de diálogo, concertación y paz.

Al preguntarle si estaría dispuesto a irse para otro país, el padre Emigdio, el padre chocoano, de túnicas de colores y togo (sombrero africano), no duda de afirmar: “Aquí me quedo. Me gusta Colombia a pesar de sus contradicciones. Tengo suficientes razones para amarla. Espero que algún día podamos sentir que es un país de todas y de todos”.

martes, 11 de junio de 2013

Agentes de Pastoral Negros, “semente” da Pastoral Afro

Pobre Servo da Divina Providência
   





Introdução

Este breve texto resgata um pouco da história dos APNs e a sua relação frutuosa com a Pastoral afro-brasileira. Embora que atualmente existem juntos e com caminhos diferentes, deve-se reconhecer que os APNs são “semente” plantada em terra boa, da qual saiu a Pastoral afro. Chamamos de Pastoral afro à articulação oficial da CNBB, surgida em 1996, enquanto que os APNs surgiram em 1983. Esses dados não querem desmerecer as iniciativas de resistência e promoção da comunidade negra desde que o primeiro negro ou negra pôs os pés nessas terras como escravo ou escrava. Esta reflexão nos permite encontrar respostas para os seguintes questionamentos: o negro deve deixar de ser negro para ser cristão? Pode um negro ser um cristão autêntico se nega a sua negritude? Como as práticas dos (as) agentes da pastoral afro podem contribuir para a construção de outra sociedade possível? Estas questões trazem uma inquietação muito grande não somente para os agentes de pastoral, mas para toda a Igreja.

O nascimento dos APNs coincide com a descoberta da negritude na Igreja

Não há dúvida que, com o término do Concílio Vaticano II, a Igreja Católica tornou-se um canal expressivo para as reivindicações dos movimentos sociais[1], em particular para o que vem do povo negro. Cresce nas lideranças a consciência da necessidade de se refletir sobre a realidade de conflito racial no Brasil. Este é também um período que gera a Teologia da Libertação[2] no intuito de contribuir com uma reflexão teológico-prático-pastoral no interior da pastoral social das Igrejas, na aproximação das realidades do povo negro, periferia, favelas e organização de movimentos sociais e populares[3]. Estes, aos poucos vão descobrindo as causas sociais da situação de miséria e exclusão, às quais foram submetidos e passam a exercitar a solidariedade como alternativa para superar tal situação[4]. A presença do negro e da negra vivendo sua fé sempre marcou a história da Igreja. Em meio a colonização, escravidão e tanto sofrimento, não faltou o resgate das confrarias e irmandades, já cultivadas na África, e que aqui, em contato com as que vieram da Europa, foram responsáveis por salvaguardar a fé e valores do povo negro[5]. Os elementos fundamentais da fé cristã, juntamente com sua cosmovisão e práxis solidária, trouxeram para a comunidade negra uma rica reflexão e práxis. É na participação junto às Comunidades Eclesiais de Base – CEBs - que os afrodescendentes podem manifestar sua fé de forma concreta e comprometida[6]. “Na identificação dos problemas que afligem a vida dos empobrecidos, desponta a questão do racismo e da discriminação. A percepção de que a discriminação e o racismo agravavam ainda mais a situação no mundo dos pobres e marginalizados, colocava um desafio a mais para os negros na Igreja”[7].

Foi também de fundamental importância, a realização da Terceira Conferência Geral dos Bispos latino-americanos e Caribenhos em Puebla, em 1979. Uma das grandes contribuições que o documento final trouxe foi a relação das feições sofredoras dos indígenas e afrodescendentes com as feições sofredoras de Cristo (Puebla, n. 34). No ano seguinte, o Conselho Episcopal Latino-americano - CELAM - realizou um "encontro na Colômbia, retomando a questão, propondo pontos concretos com relação à Comunidade Negra, reassumindo o compromisso de, como Igreja, dar uma maior abertura às iniciativas afro, o que suscitou, a partir de 1980, o surgimento dos Encontros de Pastoral Afro-Americana - EPA. Por ocasião do segundo EPA, em Esmeralda, no Equador, nasce no Brasil, os Agentes de Pastoral Negros - APNs. Porém, o seu surgimento está muito mais ligado ao Grupo de União e Consciência Negra – GRUCON, do qual participavam também não-cristãos. Surgiu um conflito interno quando houve a proposta da criação de uma pastoral do negro ou pastoral afro, ligada à Linha 2 da CNBB. Deste conflito, o grupo se dividiu, permanecendo como GRUCON somente a parte que quis continuar independente da Igreja. A outra, passou a usar, pela primeira vez, a terminologia Agentes de Pastoral Negros que, mesmo nascendo como uma pastoral do negro na Igreja, rompe os limites eclesiais, em sua práxis, sendo também um movimento negro, marcando sua ação e militância pela questão da fé[8]. Hoje, os APNs realizam uma caminhada independente, pois não se consideram mais “da Igreja”. A partir daí inúmeros outros grupos foram surgindo, acompanhados e articulados pelo Secretariado Nacional da Pastoral Afro, ligado a CNBB.

Ser agente da pastoral afro é ter engajamento profético nas diversas lutas da comunidade negra

O contexto em que se dá a criação da Pastoral afro está marcado pelas “muitas iniciativas no trabalho com as comunidades negras, pela necessidade de ter uma coordenação que articulasse os vários serviços, funcionasse como ponto de referência e contribuísse para que os trabalhos efetivamente acontecessem. A Pastoral afro-brasileira tem acompanhado e participado da organização dos serviços que dizem respeito à comunidade negra. Assume como objetivos: a) animar os grupos negros católicos existentes; b) incentivar o surgimento de novos grupos que buscam sua identidade numa sociedade e Igreja plurais; c) promover a integração, e articulação dos grupos e das iniciativas, respeitando as suas particularidades; d) colaborar na construção de uma sociedade justa e solidária, como exercício da cidadania a serviço da vida e da esperança, e testemunhar a fé em profunda comunhão eclesial”[9].

Diferentemente de outros agentes de pastoral, os agentes da pastoral afro, segundo o Pe. Toninho, cultivam três posturas: a) tomada de consciência quanto a discriminação na sociedade; b) levar o debate sobre a questão do racismo para dentro das Igrejas, despertando-as para a tomada de consciência sobre o racismo internalizado, inclusive em suas práticas e procedimentos; c) alicerçar a luta contra o racismo e a discriminação a partir da experiência fundante de fé de cada integrante[10]. Pela mística da negritude, resgatam os valores afro, mantendo atitudes de fé e luta, no exercício da solidariedade com os excluídos da sociedade. Assim, muitas lutas da negritude têm encontrado no projeto de atuação destes agentes uma atenção toda especial. São elas: a luta pelos direitos étnicos e humanos; a luta pela igualdade de oportunidade; a luta contra toda forma de racismo; a luta pela valorização da cultura negra; a luta ao lado dos quilombolas pela terra, fonte vital e herança ancestral; a luta pelo direito à vida; a luta por um processo educacional, comprometido com a sua realidade; a luta por melhores salários; a luta por uma teologia enegrecida; a luta contra a pena de morte; a luta contra o extermínio de crianças; a luta contra os cinturões de pobreza que a cada dia aumentam mais; a luta pela cidadania; a luta da mulher, que é também a luta da mulher negra, pelo resgate de sua subjetividade e dignidade. E tantas outras lutas[11].

Conclusão

Os elementos da negritude, uma vez reconstruídos e resgatados enegrecem a Igreja, pois oferecem aos negros e negras um jeito próprio de ser e contribuem para que a evangelização seja sempre mais dinâmica. O próprio documento de Aparecida reconheceu que os afrodescendentes se caracterizam “pela expressividade corporal, enraizamento familiar e sentido de Deus” (DAp 56). Assim, buscam oferecer o melhor de si para que a prática pastoral seja includente e comprometida. Muitos desses negros e negras vêm de práticas solidárias em favor das comunidades mais pobres e questionam a muitos que, dentro da Igreja, não contribuem para que ela seja de fato profética. A nossa missão eclesial traz como característica um discipulado reparador, promovendo a vida e dignidade dos afrodescendentes, denunciando as injustiças, discriminação e políticas de exclusão, às quais são submetidas comunidades negras.

Axé!



[1] "No período do Regime Militar no Brasil, poucas foram as instituições onde se tornou possível organizar as lutas de resistência e cidadania. Neste sentido, a Igreja, por ser uma instituição menos visada pelo sistema repressor, acabou se constituindo num espaço privilegiado para o fortalecimento dos movimentos sociais (...) Alguns autores, como Viola e Scott chegaram a afirmar que mesmo nos períodos mais repressivos, as CEBs foram virtualmente as únicas organizações populares no Brasil"( ROCHA, J. G., Op. cit., p. 68). Cf. também KÄRNER, H. Movimentos sociais: Revolução no Cotidiano. In WARREN, I. S.; KRISCHKE, P. J. (Org.) Uma Revolução no cotidiano? Os movimentos Sociais na América do Sul. Brasiliense, São Paulo, 1987, p. 25.
[2] Ibid., p. 68.
[3] Cf. SILVA, Marcos Rodrigues da.  Emergência da consciência de ser negro/negra na pastoral, p. 7.
[4] Cf. ROCHA, José Geraldo da. Teologia e negritude, p. 69.
[5] Cf. SILVA, Marcos Rodrigues da. Op. cit., p. 7.
[6] A partir destas comunidades, que funcionavam como verdadeiras escolas de formação para a cidadania, muitos grupos se organizaram visando a transformação da sociedade e buscando readquirir seus direitos" (Ibid, p. 68).
[7] Ibid., p. 69.
[8] Cf. ROCHA, José Geraldo da, Op. cit., p. 69.
[9] 15º Plano Bienal de Atividades do Secretariado Nacional, doc. Da CNBB, p. 63 apud VI CONENC- Texto Base. Refletindo o rosto negro da Igreja: de Medellin à Aparecida. Brasília, 2009, p. 40-41.
[10] Cf. SILVA, A. A. da. in Id. Ibid., p. 73; Cf.  também SILVA, A. A. in ATABAQUE-ASETT. Op. cit., p. 14.
[11] SILVA FILHO, S. T. da. Vida Religiosa e negritude. In: Negros e Indígenas: Novos rostos da Vida Religiosa. Revista Convergência, Rio de Janeiro, 1995, CRB, n. 284, p. 373.

Fuente: http://degaaxe.blogspot.com/2012/07/agentes-de-pastoral-negros-semente-da.html

martes, 21 de mayo de 2013

Negra, analfabeta e filha de escravizados, Nhá Chica é beatificada em Minas Gerais


Agora é oficial. Francisca de Paula de Jesus, a “Mãe dos Pobres” de Baependi (MG), é a primeira negra, analfabeta, filha de escrava e leiga a receber o título de beata pela Igreja Católica no Brasil.  A cerimônia que concedeu o título à mulher que viveu a maior parte de sua vida no Sul de Minas começou pontualmente às 15h deste sábado (4).

Usando sombrinhas e proteções, milhares de fiéis acompanharam a cerimônia sob o sol, do jeito que puderam.  Pessoas de todas as idades, desde crianças até idosos, participaram da celebração.  Além dos fiéis, também estiveram presentes autoridades religiosas do Vaticano e da Igreja Católica brasileira.  Gilberto Carvalho, secretário geral da Presidência da República representou a presidente Dilma Rousseff.  O governador de Minas Gerais, Antônio Anastasia, também acompanhou a cerimônia.

Nhá Chica

Francisca de Paula de Jesus, a Nhá Chica, será a primeira beata negra do país.  Leiga, ela não pertencia a nenhuma ordem religiosa.  Analfabeta, não lia a bíblia, mas aplicava no dia a dia o amor ao próximo e a caridade, o que a fez ser conhecida como “Mãe dos Pobres”.  Nhá Chica nasceu em São João Del Rei (MG) mas viveu a maior parte da sua vida em Baependi (MG), onde morreu no dia 14 de junho de 1895.  Desde então, os relatos de cura por intercessão de Nhá Chica são vários.

O processo de beatificação começou em 1993, mas foi em 1995 que o processo ganhou um capítulo decisivo.  Em julho daquele ano, a professora Ana Lúcia Leite descobriu que tinha um problema congênito no coração.  Na véspera de fazer uma cirurgia, ela sentiu uma forte febre e exames posteriores revelaram que o problema havia desaparecido.  Ana Lúcia havia rezado a Nhá Chica e considera que foi curada por intermédio dela.

Em 1998, o provável milagre foi enviado ao Vaticano.  Em janeiro de 2011, o Papa Bento XVI aprovou as virtudes heróicas da religiosa e designou o título de Venerável a Nhá Chica.  Em outubro do mesmo ano, a comissão médica da Congregação das Causas dos Santos do Vaticano aprovou o milagre atribuído a Nhá Chica, concordando que a cura não tem explicação científica.  A comissão de cardeais do Vaticano atestou o milagre em junho de 2012 e no mesmo mês, o Papa Bento XVI assinou o decreto de beatificação de Nhá Chica.


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Negra, analfabeta e hija de esclavizados, Nhá Chica es beatificada en Minas Gerais (Brasil)

Ahora es oficial. Francisca de Paula de Jesús, la "Madre de los Pobres" de Baependi (Minas Gerais, MG), es la primera negra, hija analfabeta de una esclava que ha llegado a recibir el título de beata por la Iglesia Católica en Brasil.  La ceremonia que concedió el título a la mujer que vivió la mayor parte de su vida en el Sur de Minas comenzó puntualmente a las 3 pm del sábado 4.

Con sombrillas y protecciones, miles de creyentes siguieron la ceremonia bajo el sol, como pudieron.  Personas de todas las edades, desde niños hasta personas mayores, participaron en la celebración. Además de los fieles, también asistieron autoridades religiosas de la Santa Sede y la Iglesia Católica en Brasil.  Gilberto Carvalho, secretario general de la Presidencia representó a la presidenta Dilma Rousseff.  El gobernador de Minas Gerais, Antonio Anastasia, también asistió a la ceremonia.

Nha Chica

Francisca de Paula de Jesús, Nhá Chica, será la primera beata negra del país.  Laica, no pertenecía a ninguna orden religiosa.  Analfabeta, no leía la Biblia, pero aplicaba a diario el amor al prójimo y la caridad, lo que hizo que se la conociera como "la Madre de los Pobres".  Nhá Chica nació en São João del Rei (MG), pero vivió la mayor parte de su vida en Baependi (MG), donde murió el 14 de junio de 1895. Desde entonces, los informes de curaciones por intercesión de Nha Chica son varios.

El proceso de beatificación se inició en 1993, pero fue en 1995 que el proceso alcanzó una etapa decisiva.  En julio de ese año, la profesora Ana Lúcia encontró que tenía un problema cardíaco congénito.  En vísperas de hacer la cirugía, sintió una fuerte fiebre y análisis posteriores revelaron que el problema había desaparecido.  Ana Lúcia había orado a Nha Chica y considera que fue sanada por su intercesión.

En 1998, el probable milagro fue enviado al Vaticano.  En enero de 2011, el papa Benedicto XVI aprobó las virtudes heroicas de la religiosa y le concedió el título de Venerable a Nhá Chica.  En octubre del mismo año, la comisión médica de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano aprobó el milagro atribuido a Nhá Chica, concordando en que la cura no tenía explicación científica.  Una comisión de cardenales del Vaticano certificó el milagro en junio de 2012 y, el mismo mes, el papa Benedicto XVI firmó el decreto de beatificación de Nhá Chica.




jueves, 20 de diciembre de 2012

Natal, um Natal outro - Pedro Casaldáliga


Natal 2011 - PA Brasil

 Natal 2012 e Ano Novo 2013.

Natal, um Natal outro:
para descobrir, acolher e anunciar
o Deus-conosco, hoje, aqui; segundo Mateus, capítulo 25.
Quem se entende com os pobres
pode-se entender com Deus.
Somente assim, feito criança, feito Deus vindo a menos,
poderíamos te encontrar, diariamente nosso,
entre Belém e a Páscoa,
Jesus, o de Nazaré.
Ano Novo, Tempo Novo, alternativo
na Política, na Economia, na Religião.
Contra os grandes projetos de morte,
o grande projeto da Vida.
Contra o consumismo depredador
entre as armas e agrotóxicos, consumamos indignação
com ternura e militância
Vivamos em Sumak Kawsay.
Terra e Paz para o Povo Palestino,
para o Povo Kaiowá Guarani,
para todos os povos indígenas e quilombolas,
para todas as migrações do mundo,
para o bilhão de gente humana
condenada à fome.
Apesar de todas as crises, se podemos balouçar a Deus
entre os braços de Maria e José,
não há motivo para ter medo.
Deus está ao alcance
da nossa Esperança.

Jesus, esteja conosco como força, dinamismo, energia, vigor, dia a dia, noite a noite, enquanto a vida perdurar.  

Pe. Jurandyr Azevedo Araujo, sdb

viernes, 2 de noviembre de 2012

Triduo en honor de San Martín de Porres en Chocó, Colombia



DIÓCESIS DE QUIBDÓ
VICARÍA DE PASTORAL AFRO
TRIDUO EN HONOR DE SAN MARTÍN DE PORRES

Conscientes de los grandes esfuerzos que debemos adelantar a diario para que en la Litúrgia se refleje parte de la historia, cultura, espiritualidad.. de nuestro pueblo, compartimos este triduo en honor de San Martín de Porres, con la esperanza también de que parte de su legado nos sirva para crecer espiritualmente y para la vivencia fraterna en las comunidades que presidimos pastoralmente.

San Martín de Porres

Su historia:  Nació en Lima, Perú en el año de 1579. Hijo de un hidalgo español, D. Juan de Porres y de una joven mulata, Ana Velázquez;   a los 15 años entró como terciario dominico en el convento del Rosario de Lima.

Sus valores dignos de imitar y superar:  Generoso con los pobres, barbero, cirujano y médico general;  por el día trabajaba y por la noche se dedicaba a la oración. Convirtió el convento en un hospital, recogía enfermos y heridos por las calles, los cargaba sobre sus hombros y los acostaba en su propia cama;  con su medicina tradicional, con sus manos obraba curaciones y milagros;  fundó el asilo de Santa Cruz para niños y niñas. Allí les cuidaba y enseñaba una profesión.

Cuando la viruela empezó a causar estragos en Lima, la actividad y los cuidados de Martín se multiplicaron. A todas partes llevaba consuelo y remedios;  se cuenta que estaba en varias partes a la vez.

Sus devociones preferidas: Cristo Crucificado, Virgen María bajo la advocación del Rosario, el ángel de la guarda.

Camino al reconocimiento de su santidad:  el Papa Gregorio XVI lo declaró Beato en 1837;  el Papa Juan XXIII lo canonizó en 1962.

La hora de su muerte:  sabiendo que estaba cerca la hora, pidió a los presentes rezaran el Credo, y murió el 3 de Noviembre de 1639 en Lima, Perú.

Más allá de las fronteras: Martín de Porres es venerado en Estados Unidos y otros países como el patrono de las obras que promueven la armonía entre las razas y la justicia interracial.

TRIDUO

1.      ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Oh Dios misericordioso, que nos diste en el Bienaventurado Martín un modelo perfecto de humildad, de mortificación y de caridad;  y sin mirar a su condición, sino a la fidelidad con que te servía, le engrandeciste hasta glorificarlo en tu Reino, entre los coros de los ángeles ¡míranos compasivos y haznos sentir su intercesión poderosa!  Y tú, Beatísimo Martín, que viviste sólo para Dios y para tus semejantes;  tú que tan solícito fuiste siempre en socorrer a los necesitados, atiende piadoso a los que admirando tres virtudes y reconociendo tu poder, alabamos al Señor, que tanto te ensalzó. Haznos sentir los efectos de tu gran caridad, rogando por nosotros al Señor, que tan fielmente premió tus méritos con la eterna gloria. Amén
2.      Meditación:  ver la de cada día
3.      Gozos. Respuesta:  la vida es, la vida es, la vida es lo que uno debe dar


 muchos  milagros hiciste
con la gracia del Señor
Por eso hoy te pedimos,
Que nos  regales tu don

Te_ entregaste a los pobres
Dándoles lo que tenías
Donándoles  alegrías
Y tú por eso vivías

Socorriste a los esclavos
Tomándolos de la mano
Invitando a la gente
A tratarlos  como hermanos

Jesucristo fue tu amigo
Con él  te_ comunicabas
Predicando su Evangelio
Al pueblo tú transformabas

Eres un Santo Latino
Generoso de verdad
Resaltamos tu virtud
La vivencia e_ la humildad

Ser Santo no es cosa fácil
es con_ Jesús  caminar
Anunciando el Evangelio
Y viviendo siempre en paz

4.      Oración final:  hacer la de cada día del triduo

DÍA PRIMERO

5.      Meditación: prontitud para atender a los enfermos
Martín tenía la virtud de curar a los enfermos, decía:  “yo te curo, Dios te sana”, a lo que añadía prontitud con que acudía al enfermo, pues bastaba que el enfermo tuviera el deseo, que Martín llegaba a cualquier hora.
Pedir la gracia que se desea alcanzar por intercesión de Martín de Porres
Padre Nuestro…  Tres Ave Marías y 1 Gloria

Oración día primero

Señor, Tú solo eres Santo, Tú sólo eres bueno, y nadie puede serlo sin tu gracia. Por eso Te pedimos que mediante la intercesión de San Martín nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de tu Gracia. P.N.S.J

DÍA SEGUNDO

Meditación:  Fe en Dios
La fe de Martín era tan firme que suspiraba pidiendo a Dios la gracia de morir por defenderla. Enseñaba la doctrina a indios, negros y mestizos. Luego se iba a un lugar cercano de la ciudad y haciendas vecinas, donde enseñaba a los humildes trabajadores y esclavos, consolándolos en sus trabajos y enfermedades, e inspirándoles en el amor a la Cruz.
Pedir la gracia que se desea alcanzar por intercesión de Martín de Porres
Padre Nuestro…  Tres Ave Marías y 1 Gloria

Oración día segundo

Dios de infinita bondad y misericordia que otorgaste a San Martín de Porres la gracia de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de éste tu amado Santo, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación para que así caminemos hacia la perfección que tú mismo nos has puesto en la persona de tu hijo. P.N.S.J

DÍA TERCERO

Meditación:  Martín de la Caridad 
Nombre dado por el papa Juan XXIII el día de la canonización de Martín, pues en palabras suyas, “Martín, obedeciendo el mandato del divino Maestro, se ejercitaba intensamente en la caridad para con sus hermanos, caridad que era fruto de su fe íntegra y de su humildad. Amaba a los demás, porque los consideraba verdaderos hijos de Dios y hermanos suyos;  disculpaba los errores de los demás, perdonaba los más graves insultos, socorría con amor a los enfermos; ayudaba a los agricultores, a los negros y mulatos, que en aquel tiempo eran tratados como esclavos de las más baja condición".
Pedir la gracia que se desea alcanzar por intercesión de Martín de Porres
Padre Nuestro…  Tres Ave Marías y 1 Gloria

Oración día tercero

Señor, Dios nuestro, que has querido conducir a San Martín de Porres por el camino de la humildad a la gloria del cielo, concédenos la gracia de seguir sus ejemplos, para que merezcamos ser coronados con él en la gloria. P.N.S.J


EUCARISTÍA DEL 3 DE NOVIEMBRE

Comentario inicial:
Herman@s, ha querido el buen Dios llamarnos a participar en esta celebración Eucarística, en la cual haremos memoria de las virtudes de San Martín de Porres. Participemos activamente.

Peticiones:
Respuesta:  Por la intercesión de Martín de la Caridad, escúchanos, Señor
1.      Por los jóvenes de nuestra comunidad Parroquial, para que en Martín de Porres encuentren horizontes dignos de imitar y de superar.
2.      Por los habitantes del planeta tierra, para que en Martín De Porres encontremos motivos para acabar con toda clase de discriminación.
3.      Por el papa, los obispos, sacerdotes y religiosos del mundo entero, para que cada día crezca en ellos la virtud de la Caridad para con los empobrecidos.
4.      Por todos los enfermos de nuestra comunidad, para que por la intercesión de Martín de Porres, y por la obra santificadora del Espíritu, encuentren salud de cuerpo y alma.

Acción de gracias:
Gracias te damos Padre Santo, por la vida y las obras de Martín de Porres, el cual imitando a Cristo, nos motiva para caminar cada día hacia tu encuentro.   Te damos gracias…

Oración del Líbranos
Libranos, Señor, de la falta de caridad, de nuestra escasa devoción y de nuestra poca fe, mientras esperamos la gloria venida…