viernes, 4 de mayo de 2012

Ayda Orobio Granja: Misionera afrocolombiana con el pueblo afrocolombiano


Texto: Oscar Elizalde Prada
Fotos: MML
Publicado el 27.04.2012



"He fortalecido mi propia identidad como mujer afrocolombiana que se integra, sin dicotomía, a mi opción de vida religiosa laurita".

El 14 de mayo de 1914, tras un largo proceso de gestación, la beata Laura Montoya funda la Congregación Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Sena, más conocidas como Misioneras de la Madre Laura (lauritas). El celo y la osadía de esta mujer antioqueña, nacida en Jericó y maestra de profesión, ayudó a configurar una nueva primavera misionera en Colombia, penetrando selvas, ríos y montañas, para llegar a los más remotos rincones, habitados por pueblos indígenas, afro y mestizos.

Casi un siglo después, la Hna. Ayda Orobio Granja, afrocolombiana, nacida en Buenaventura y Superiora General de las Misioneras de la Madre Laura, continúa animando la obra iniciada por su fundadora. En diálogo con Vida Nueva Colombia, comparte algunos trazos de su itinerario vocacional, estrechamente vinculado al pueblo afrocolombiano.

¿Por qué optó por ser “laurita”?

La piedad de mamá influyó directamente en mi deseo de ser religiosa desde niña; papá me enseñó indirectamente a contemplar la naturaleza, no era amigo de oraciones, ni de la misa, pero atendía con mucha solicitud a las religiosas, los sacerdotes y especialmente a Monseñor Gerardo Valencia Cano, cuando necesitaban transporte por el mar o por los ríos.

¿Sobre la costa del Pacífico?

Así es. Mi padre, Arcesio Orobio, era oriundo del río Micay, y mi mamá, Paula Granja, del río Saija. Por eso mi niñez y juventud están ligadas a los ríos, al mar y a mi cultura afrocolombiana. Disfruté del ambiente campesino y sencillo donde papá nos enseñaba a recrearnos con la naturaleza, a sacar de ella lo necesario para la vida, en armonía y sentimiento de gratitud. Mamá era la encargada del comisariato, la tienda que surtía todas las necesidades de la familia y de los trabajadores. Con su trato amable y su generosidad, se ganaba el cariño de todos los pobladores del sector, que ella aprovechaba para  convocar a  la formación religiosa, sobre todo al rezo del Rosario.

¿Cómo era la vida en familia?

En la costa pacífica hablamos de familias extensas porque los abuelos y los tíos están integrados de forma directa al núcleo familiar. En mi caso la mayor vinculación fue con los abuelos maternos, pues con mamá María y papá Abelardo, como les llamábamos, pasamos varias temporadas de vacaciones. Ellos vivían en Puerto Merizalde, una hermosa población fundada por msr. Bernardo Merizalde, para congregar a los campesinos, afrocolombianos e indígenas de los ríos Naya, Yurumangüi, Cajambre y Micay.

Los abuelos tenían una casa grande de madera. En el primer piso funcionaba el almacén y en el segundo la vivienda, que tenía capacidad para albergar a toda la familia extensa. Cuando la abuela sabía que pasaríamos las vacaciones con ellos, empezaba a recolectar todo lo que sabía  nos gustaba y a separar del almacén los regalos correspondientes. Algunas veces coincidíamos con otros primos. Todos disfrutábamos las provisiones de mamá María: cocos, cangrejos, tortugas, iguanas, gallinas, chontaduro, papachina y demás productos de la región. Ella misma dirigía la cocina para hacer de cada comida una fiesta.

Unido al compartir familiar estaba la formación práctica en la vivencia de la fe, especialmente la celebración del domingo. Desde muy temprano empezaban a llegar las canoas cargadas con los productos para vender, pero no empezaban el comercio hasta no participar en la misa. En la casa de los abuelos, desde que sonaba el primer repique de las campanas, se debían acelerar los arreglos para salir con la ropa apropiada para participar en la misa.

Volvamos a la pregunta inicial, ¿cómo descubrió su vocación?

Cuando estudiaba en Quibdó, las lauritas que venían de Juradó y de Bahía Solano, se hospedaban en la Normal y casi siempre traían niños indígenas, unos para llevarlos al médico y otros para buscarles facilidades de estudio. Varias internas aprovechábamos para dialogar con ellas sobre su estilo de vida y sus ideales, su afán por ayudar a los más necesitados. Así comprendí que mi vida podía ser útil para apoyar a las personas excluidas por la sociedad. Posteriormente encontré en la biblioteca del colegio el libro: “Aventura Misional de Dabeiba”, donde la Madre Laura narra la fundación de la Congregación. Su experiencia me cautivó y desde ese momento decidí terminar la Normal y luego hacerme laurita.

Entonces después de la Normal, ¿continuó su formación con las Lauritas?

En efecto, terminé mis estudios como normalista en el Instituto Femenino Integrado de Quibdó, con las Hermanas de la Presentación. Ya con las Lauritas, realicé el  noviciado en Medellín y posteriormente hice la Licenciatura en Misionología en la Universidad Urbaniana de Roma y estudié Ciencias Religiosas en la Javeriana. Para fortalecer la Pastoral Misionera, realicé el Diplomado para Agentes Multiplicadores de Formación Interétnica, del Centro de Estudios Étnicos, y el Diplomado en Estudios Afrocolombianos en la Universidad del Cauca.

Siendo religiosa, ¿alguna experiencia particular fortaleció su identidad afrocolombiana?

El encuentro que fortaleció mi identidad y compromiso con el pueblo afro, fue la Misión de Noanamá, Chocó, entre los años 1987 y 1993, cuando se empezaba a trabajar con el pueblo negro la defensa del territorio. Las hermanas acompañábamos en el río San Juan el proceso de la Organización Indígena OREWA, y algunos líderes y asesores del movimiento indígena comprendieron que si el pueblo negro no se organizaba sería presa fácil de las multinacionales que empezaban a llegar al Pacífico. Para defender el territorio había que analizar la cultura y las tradiciones. Yo empecé a ver mi historia personal y familiar, reflejada en la historia y la cultura del pueblo que acompañaba. Entonces fue fácil fortalecer los temas de capacitación  al incluirme en el proceso. Recuerdo algunas consignas que proclamábamos: “Defendamos nuestra cultura y nuestro territorio”. “Oiga, mire, vea, métase a la pelea pa’ que el negro  si se vea… ¿y cómo?… ¡Luchando, creando conciencia de pueblo negro!”.

También empecé a participar en la pastoral Afrocolombiana, reforzando mi  experiencia con la de otros agentes de pastoral de Buenaventura, Quibdó, Guapi y  Tumaco, que venían rescatando las expresiones religiosas afrocolombianas: la forma de orar, los cantos (alabaos y arrullos), las reflexiones… Posteriormente participé en el V Encuentro de Pastoral Afroamericana (EPA), que se realizó en Quibdó con el tema de la etnoeducación para el pueblo Negro, allí se amplió mi horizonte y comprendí la urgencia de apoyar el Movimiento Afroamericano.

¿Alguna conquista memorable?

La participación activa en el nacimiento del Consejo Comunitario General del San Juan (ACADESAN) que logró la titulación colectiva de su territorio (683.591 hectáreas), y sigue luchando por la defensa de sus derechos. El fortalecimiento de la Corporación Centro de Pastoral Afrocolombiana (CEPAC), que ha logrado reconocimiento eclesial, social y jurídico, y ha publicado algunos libros como “Historia del pueblo afrocolombiano – perspectiva pastoral”, “Tradiciones religiosas afrocolombianas”, “Sazón del Pacífico – un homenaje a nuestros ancestros africanos”; y desde estos dos espacios, haber participado en el Movimiento Afrocolombiano que logró el Artículo Transitorio 55 en la Constitución Nacional de 1991 y la Ley 70 de 1993.

¿Qué se necesita para trabajar con el pueblo afro en estos tiempos?

Ubicarse bien en la historia del pueblo afro, sin agresividad pero con realismo, pues muchas dificultades personales de hoy son secuelas de las opresiones de ayer. Para los afro lo primero es el proceso de sanación con la  historia y la identidad personal, para los no afro lo esencial es llegar con la metodología de Jesús de Nazaret: acercarse al pueblo afro sin prejuicios, conocerlo, respetarlo, amarlo y, desde dentro, reconocer lo positivo y sugerir lo que se puede mejorar. El pueblo, que es supremamente intuitivo, dará el diploma de aprobación, aceptación e integración, como un miembro querido del grupo.

Por otro lado, para que el aporte sea efectivo, se necesita estar bien informado: conocer la reglamentación existente tanto nacional como internacional, las causas de la violencia en los territorios titulados y los que aun no se han podido titular, los temas actuales que siguen generando desplazamiento y muerte, entre otros la minería, el territorio, la biodiversidad y las carencias en educación, salud, servicios básicos, que impiden las condiciones de vida digna.

¿Qué le ha dejado el trabajo pastoral con las/os afrocolombianas/os?

El fortalecimiento de mi propia identidad como mujer afrocolombiana, que se integra, sin dicotomía, a mi opción de vida religiosa laurita. La satisfacción de poder ayudar a otras personas y a mi pueblo a ponerse de pie para autoreconocerse, asumir la propia historia y buscar alternativas de vida digna.

Y como Superiora General, ¿qué significa ser afrocolombiana?

Significa la apertura que vive la Congregación, la valoración de la diversidad cultural y un gran desafío para apoyar el fortalecimiento de comunidades misioneras, espirituales y fraternas, con capacidad para responder a los retos actuales de la Iglesia y los pueblos indígenas, afro y urbanos marginados. Siento la responsabilidad de apoyar a cada laurita en su proceso personal, concibo la responsabilidad particular de respaldar la caminada de las hermanas indígenas, africanas y afroamericanas.

¿Alguna utopía?

La conformación de una Red que convoque a las organizaciones afrocolombianas y el fortalecimiento de las vocaciones indígenas y afro.


Muestricas del CAEDI



Pierre-Ignace-Liévin Van Alstein, Capitán negrero
Memorias del Instituto Francés de Africa Negra

Uno, el registro desalmado de un negrero.  Un texto en francés, publicado en Dakar, con detalles minuciosos.  Sólo se extraña uno: una manifestación de humanidad hacia las poblaciones que el autor esclavizaba.  Para investigadores de alto nivel.



Cultura afroamericana: De esclavos a ciudadanos
Miguel Rojas Mix, Biblioteca Iberoamericana

Un texto ágil, profundo dentro de los límites de su lenguaje sencillo.  Da cuenta, en sólo 128 páginas, del recorrido del continente africano en la pléyade de sus culturas hijas en América.  Un texto para quien quiera iniciarse en el mundo afro.

Dos muestras muy pequeñas de la riqueza en textos impresos que pueden encontrarse en el CAEDI en Bogotá.



miércoles, 2 de mayo de 2012

Cuatro valerosos desafiaron la muerte en Bojayá



El padre Antún, la hermana María del Carmen, y Domingo y Minelia son cuatro héroes de la tragedia de Bojayá.

El musgo se apoderó de lo que fue la escuela y el hospital, la hierba reventó las tapias y en la cancha en la que se escucharon tantos gritos pueriles de gol, los tubos de las arquerías hoy se caen a pedazos. Pese al olvido, el viejo Bellavista, en Bojayá, es considerado un santuario en el que hace 10 años la muerte quiso hacer ronda para llevarse todo lo que encontrara a su paso. Y casi lo logra, solo que se encontró con cuatro valerosas personas que le hicieron frente.

Las historias del padre Antún
Aquel aciago dos de mayo la iglesia San Pablo Apóstol, en Bojayá, se hallaba atestada de personas que buscaron refugio. Afuera, los enfrentamientos entre los paras del bloque Élmer Cárdenas y los guerrilleros del bloque José María Córdoba, arreciaban. En el templo, el padre Antún Ramos cargó con la responsabilidad de mantener serenas a 400 personas. No tuvo más remedio que orar y contar historias. "Me imaginé la película la Vida es Bella, en la que el padre le enseña al hijo que la guerra es como un juego y quise aplicarlo. Les dije que nos tomáramos de las manos y oráramos. Contamos algunas historias y por momentos, se olvidaron de las balas que cruzaban por encima".

Pero las historias fueron interrumpidas por el estruendo de las pipetas lanzadas desde un extremo del pueblo. La primera cayó a las 10 de la mañana sobre una de las viviendas. El segundo cilindro aterrizó detrás de la escuela, pero no estalló. A fuera, un guerrillero le advirtió a alias "Silver", comandante encargado de realizar el ataque, que los paramilitares se movían y que había gente en la iglesia. Pero "Silver" hizo caso omiso y dio la orden de que tiraran la otra pipeta. A las 11 a.m., el artefacto entró por el techo de la iglesia y se detonó, asesinando a 78 personas, de las cuales 48 eran niños.

Todos se llenó de humo negro y polvo anaranjado. Un terrible olor a pólvora invadió el templo. El cielo se oscureció. Sin brazos ni piernas y con un rostro de indignación quedó el Cristo que aún hoy se conserva. "En ese momento yo les dije que saliéramos porque nos iban a matar a todos. Una señora me dijo que ellos salían si yo iba adelante, entonces yo saqué una bandera blanca y me fui de primero", recuerda Antún. Salieron gritando que eran civiles y que les respetaran la vida. Fue así como el padre Antún distrajo a su pueblo de la guerra.

La valiente María del Carmen
Los guerrilleros lanzaron un cuarto cilindro que cayó detrás de la casa de las hermanas Agustinas Misioneras, la misma a la que los paramilitares trataron de entrar. De su cuerpo menudo y sus pequeños brazos, la hermana María del Carmen Garzón sacó fuerzas de donde no tenía y se apostó en la puerta junto con las otras hermanas. Desde adentró le dijeron a los paramilitares que no podían meterse allí "porque teníamos 130 civiles que no hacían parte del conflicto y que quedarían en peligro". Al volverse al corredor, encontró los cuerpos de varias personas agonizantes. "Comenzamos a atenderlos. Se hacía lo que podía porque la gente corría de un lado para otro buscando esquivar los disparos que seguían en el aire. Fue muy duro. Sentíamos impotencia al saber que tanta gente necesitaba ayuda".

Minelia, la auxiliadora
En el nuevo Bellavista dicen que a Minelia "le falta un tornillo". Ella se la pasa sentada en su vivienda de madera acabada por el agua y el sol, hablando de los muertos que vio en Bojayá y que dice fallecieron ahogados. Lo que no recuerda en su oscuridad mental es que ella fue una de las pocas personas que se dedicó a salvar vidas. A Minelia no le importaron los riesgos, tal vez en parte porque no tenía la conciencia tan diáfana. Después de la explosión de la pipeta en la iglesia, preparó agua con sal y se las dio a los heridos, aún en medio del fuego entre paras y guerrilla. Ella no recuerda su acto heroico, pero en Bojayá todo el mundo lo sabe y se lo agradece.

Domingo el cantante
A Domingo Valencia , diez años después, nadie en Bojayá le ha agradecido por enterrar a las víctimas. Y no le importa, porque, "las gracias de los muertos valen más que la plata que dan los ricos", dice. Tres días después de la tragedia, Domingo fue hasta su pueblo a cantarle a los muertos, desafiando incluso a los guerrilleros que ya se habían tomado el caserío. Cuando llegó no tuvo fuerzas para ver "toda esa 'carnazón' pegada de las paredes" y por eso le pidió un aguardiente a su acompañante para levantar los cadáveres que comenzaban a descomponerse.

Como pudo, cogía manos y pies y los ponía junto a los cuerpos a los que creía que le pertenecían. "Tuve que sacarlos en bolsas negras y ponerlos en un barco para irlos a enterrar. La gente no pudo llorarlos, pero yo lo hice por ellos y les canté los alabaos", recuerda el Cantante, como es conocido Domingo. Los muertos de Bojayá terminaron en una fosa común. Pero hasta en esa última morada estuvo Domingo.
  • 78 personas murieron en Bojayá el 2 de mayo de 2002, de los cuales 48 eran menores.

ANTECEDENTES

LAS PROMESAS NO CUMPLIDAS
Hoy hace 10 años que guerrilleros de las Farc en su afán por acabar con los paramilitares lanzaron cuatro cilindros cargados de metralla y explosivos en el pueblo de Bojayá. Para la conmemoración, los bojayaseños invitaron a una comisión del Gobierno Nacional para discutir las promesas que les hicieron años después y que no se han cumplido. Ante la ausencia de este, habitantes de Bojayá y Vigía del Fuerte se declararon en asamblea permanente y permanecerán en el coliseo del municipio hasta que haga presencia un representante con poder de decisión.


lunes, 30 de abril de 2012

Ecuador: pueblos afro e indígenas reafirmaron su fe en Dios



IBARRA. Los pueblos afro e indígenas, con ritos propios de su cultura, participaron el domingo en las eucaristías que por el Año Jubilar realizó la Diócesis de Ibarra. Con estas demostraciones de fe reafirmaron su compromiso con Dios.

Ritual indígena. Pasadas las 08:00, el parque Simón Bolívar en el Ejido de Ibarra, poco a poco se fue llenando de indígenas; para esta ocasión especial los hombres vestían sus ponchos azules, pantalón y camisa blanca, mientras que las mujeres lucían sus camisas bordadas.

Antes de iniciar la peregrinación hacia la Iglesia Catedral, frente al santuario Jesús del Gran Poder, realizaron un altar; con plátanos formaron un círculo que significa el mundo, en su interior colocaron frutas, flores, verduras, plantas medicinales que con la gracia de Dios produce la tierra. No faltaron los elementos indispensables para la vida del ser humano, el agua, el fuego y la tierra. El taita mayor Santos Muñoz fue el encargado de realizar la ceremonia y la “oración inculturada”.

A este ritual propio de los indígenas se unió el Obispo de Ibarra, monseñor Valter Maggi.

Juan Marcelo Diaguillo de la comunidad de El Morlán de la parroquia de Imantag en Cotacachi, llegó con la imagen de la Virgen de Guadalupe y las guioneras para participar en la caminata hacia la Iglesia Catedral.
 
Moradores de las comunidades de Otavalo, Cotacachi, Antonio Ante, Urcuquí e Ibarra, participaron en esta celebración.

Cristo Negro. Al medio día, cuando el sol estaba en todo su esplendor, decenas de afrodescendientes se agolparon al ingreso a la Iglesia Jesús del Gran Poder donde fueron testigos de la entrega de un Cristo Negro por parte del Gobierno Municipal de Ibarra y fue bendecido por monseñor Iván Minda, el primer obispo negro, quien cumple la función de obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Guayaquil. Danzas y música alegraron este acto de gran significado para el pueblo afro.

Luego de este acontecimiento inició la peregrinación con el Cristo Negro de más de un metro de altura que estaba sobre una anda con finos tallados.

Pasadas las 13:00 llegó la caminata donde la municipalidad entregó el Cristo a la comunidad afro y a la iglesia. Los feligreses ingresaron a la iglesia, con el Cristo Negro en su presencia participaron de la misa presidida por Monseñor Iván Minda.

Año Jubilar. El 29 de diciembre del 2012 la Diócesis de Ibarra cumplió 150 años de vida al servicio de la Iglesia y de la Patria. Entre sus pastores se cuentan figuras consagradas por la historia, como msr. Federico González Suárez, luego Arzobispo de Quito y el Obispo de Riobamba, msr. Leonidas Proaño, originario de San Antonio de Ibarra. Fue el Beato Papa Pío IX, quien erigió la Diócesis de Ibarra, por petición de las autoridades eclesiásticas y del apoyo especial del entonces presidente de la República, el doctor Gabriel García Moreno.

Monseñor Valter Maggi, menciona que para revelarse, entrar en diálogo con los hombres e invitarlos a la salvación, Dios se ha escogido, de entre el amplio abanico de las culturas milenarias nacidas del genio humano, un pueblo, cuya cultura originaria él la ha penetrado, purificado y fecundado.

Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad. Se trata también de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación, preocupación de la Iglesia asumida de forma continúa.

Monseñor Iván Minda, sostiene que la imagen del Cristo Negro es un símbolo de identidad, esto demuestra que la pastoral afro se consolida y gana su espacio en la vida y la misión de la iglesia.

Para cumplir los 25 años de la Pastoral Afro uno de los eventos más importantes será el encuentro de Pastoral Afro Continental que se realizará en Guayaquil del 16 al 20 de junio con la presencia de 15 países de Latinoamérica.



sábado, 28 de abril de 2012

Manifestantes denuncian persecución contra religiones afrobrasileñas



Más de 2.000 personas desafiaron la lluvia este sábado en Sao Paulo y manifestaron contra lo que denuncian como una persecución a los grupos religiosos afrobrasileños.

"La marcha de Axé" (se le "aché", fuerza de la vida en la religión afrobrasileña candomblé) se desarrolló en el parque Ibirapuera de la capital económica de Brasil, y contó con participación de grupos homosexuales y organizaciones no gubernamentales antirracistas.

Los manifestantes representaban a los mayores credos afrobrasileños, como candomblé y umbanda, y reclamaban "libertad de expresión" religiosa y que se ponga término a la injusticia, la intolerancia y el racismo que aseguran padecer.

"Queremos inclusión y tolerancia", afirmó Jorge Scritori, uno de los organizadores de la marcha, según el cual los seguidores de las religiones afro-brasileñas son víctimas de violencia y discriminación.

Los fieles del candomblé y la umbanda realizan manifestaciones anuales contra la intolerancia religiosa desde 2008, luego de que numerosos locales de ambos credos fueran saqueados y sus líderes atacados.

Algunos de sus dirigentes responsabilizan de esos ataques a los cristianos evangélicos, que han multiplicado su influencia en los últimos años en Brasil, sobre todo entre la población más pobre.

Cerca de la mitad de los 191 millones de brasileños son descendientes de africanos.



Fuente: http://noticias.terra.com.pe/internacional/latinoamerica/

miércoles, 25 de abril de 2012

Aparecida: bispos brasileiros reunidos põem afrodescendentes em pauta


No encerramento da 50ª Assembleia Geral, a Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB) apresentou uma mensagem de orientação a todos seus fiéis para orientá-los no exercício da cidadania nas próximas eleições municipais.

Em sintonia com este momento importante para o país, assim os bispos são chamados a dar uma palavra que “ilumine e ajude” as comunidades eclesiais e todos os eleitores, chamados a exercer um de seus mais expressivos deveres de cidadão, que é o voto livre e consciente. 
 
As eleições municipais têm uma característica  própria em relação às demais por colocar em disputa os projetos que discutem sobre os problemas mais próximos do povo: educação, saúde, segurança, trabalho, transporte, moradia, ecologia e lazer.

“Trata-se de um processo eleitoral com mais participação da população porque os candidatos são mais visíveis no cotidiano da vida dos eleitores”, destaca a nota.

Desde modo, a Igreja Católica no Brasil orienta para que seus fiéis estejam atentos aos valores que definem o perfil de seus candidatos.

“Estes devem ter seu histórico de coerência de vida e discurso político referendados pela honestidade, competência, transparência e vontade de servir ao bem comum. Os valores éticos devem ser o farol a orientar os eleitores, em contínuo diálogo entre o poder local e suas comunidades”, reforça a CNBB.

Dom Damasceno espera que os políticos cumpram seu cargo recebido através de um gesto de confiança de seus eleitores, com responsabilidade e a serviço da comunidade.

“A política é uma das forças mais sublimes do exercício da caridade, do amor. O político verdadeiro é aquele que se coloca 24 horas por dia a serviço do bem do país, não aquele que faz da política um meio de se enriquecer, de apenas atender o interesse de seus grupos, exercendo uma política fisiológica e corporativista, mas aquele que pensa no bem da sociedade, especialmente dos mais pobres e necessitados”, reforça Dom Damasceno.

O episcopado brasileiro recordou ainda o importante instrumento contra a corrupção que foi a aprovação da Lei da Ficha Limpa, um passo importante para “colocar fim à corrupção, que ainda envergonha o nosso país”.

“Há um desejo de toda a população de que a Ficha Limpa não seja aplicada só aos políticos, só aos candidatos a prefeito e vereador, mas todos aqueles que vão ocupar um cargo. O bom prefeito, bom vereador deve escolher também colaboradores competentes, honestos, capazes de ajudá-lo no exercício de sua função”, esclarece ainda Dom Damasceno.

 (Traducción automática al español en http://is.gd/lQd9pd)



lunes, 23 de abril de 2012

Chocó: ¡Bojayá, diez años después!



Programación General a desarrollarse en Bellavista

Día 30 de abril

1.  Llegada de las comunidades4:00 pm

Todas las delegaciones harán sus recorridos simulando un Atratiando – Caravana con la participación lo más amplia posible.

2.   Cena5:30 pm

3.  ENCUENTRO: ¡BOJAYÁ DIEZ AÑOS DESPUES!

7:00 pm

Palabras de bienvenida

Palabras del Alcalde

Presentación de las delegaciones

Ponencia central

Distribución de materiales


Día 1 de mayo
 
1.  Desayuno

7:00 am

2.  Discusión sobre la ponencia central

8:00 am

3.  Perfeccionamiento del Documento

10:00 am

4.  Definición de la estrategia para la concertación

11:00 am

5.  Presentación y entrega de libros

12:00 m

6.  Almuerzo

12:30 pm

7.  Concertación Gobiernos Locales, Regional y Nacional

1:30 pm

8.  Firma de Acuerdos y Compromisos

4:00 pm


Día 2 de mayo de 2012

9.  Marcha en Bellavista Nuevo

8:00 am

10.  Recorrido por el Atrato

9:00 am

11.  Eucaristía en bellavista Viejo y declaratoria de santuario

10:00 am

12.  Almuerzo

1:00 pm

13.  Obras de teatro

4:00pm

14.  Cena

5:30 pm

15.  Vigilia y Cine Foro Bojayá 10 años

6:30 pm

Se sale desde el cementerio en procesión y nos congregamos en la iglesia donde estaremos con cantos de alabaos e intercalados con los videos.


Día 3 de Mayo de 2012

16.  Desayuno

8:00 am

17.  Salida de las delegaciones

9:00 am en adelante.


Programación General a desarrollarse en Quibdó

1.  Eucaristía: Parroquia de Fátima

8:00 a.m

2.  Marcha hacia la capilla de la memoria (Convento Diocesano)

9:00 a.m

3.  Apertura de la exposición Velorios y Santos Vivos (Convento)

9:30 a.m

4.  Plantón por la vida, la dignidad y la esperanza

10:00 a.m

5.  Repique de campanas en todos los Templos Parroquiales de la Diócesis de Quibdó

12:00 m


 
ASOCIACIÓN DOS DE MAYO (ADOM)
COMITÉ DOS DE MAYO









Fuente: http://bojayaunadecada.org/2012/04/21/la-cita-del-1-y-2-de-mayo-en-bellavista/